Adrián Arias


Adrián Arias (1961) poeta y artista visual.

Obtuvo el segundo premio de los juegos florales Javier Heraud de la Universidad Católica en 1982, con el poemario En los cuadernos.

En 1984 ganó la primera mención del certamen de poesía Julio Cortázar de Buenos Aires, Argentina, con el poemario Hábitos (Ediciones Reyes Rojos, 1984). Entre los años 82-85 formó el grupo de poesía Pan Integral junto a Susana Aragón, Milka Rabasa, Patricia Matuk, Ricardo Vásquez, Diana Cornejo, Fernando Añaños y Eduardo Pinedo, realizando recitales, publicaciones y performances multidisciplinarias.

En 1996 resultó ganador de la IV Bienal de Poesía de la Asociación Cultural Peruano Japonesa con el libro Sueños y Paranoias (Ediciones Peisa, 1999).

Castigo Divino mereció la primera mención de la VIII Bienal de Poesía Copé 97, y recientemente ha ganado el tercer premio de la IX Bienal de Poesía copé con el libro 26-10-2.028 (Ed. Copé 2000).

Trabaja en conjunto con Susana Aragón desde 1982, formando el dúo de artistas visuales Arias y Aragón.


 

Castigo Divino

(Jaime Campodónico Editor, Lima, 2000)

Selección de poemas

 

Paseo  

 

Me gusta caminar por calles llenas de árboles frondosos

y de mujeres con piernas largas,

árboles que den fresco

y mujeres que me ignoren,

árboles llenos de pájaros

y mujeres llenas de problemas,

y lo sabes, claro,

por el ruido de sus hojas -de sus ojos-

árboles de luz

mujeres con lentes oscuros,

árboles que a lo lejos re llaman con el sonido de sus ramas

mujeres que te rozan con el hombro desnudo -en silencio-

y no voltean,

me gusta caminar también

por calles con pequeños árboles moribundos

y esbeltas mujeres de copas en punta,

tiernos árboles con brotes verde claro

y mujeres adultas llenas de espinas

ojeras azules

y savia brotando entre sus piernas,

 

claro que cuando no quiero tener problemas

prefiero caminar dormido

por la cocina.

   

Recuerdos de mi pueblo

 

En mi pueblo nunca es de noche

la luz surge de los lagos

y las vacas son de hielo,

la vida pasa sin apuro y

la muerte jamás llega

o siempre ha estado allí

quieta

esperando.

 

En mi pueblo el agua es una dura ilusión

y la nieve es más blanca y más bella

con cada foto que le toman

viaje tranquilo con su recuerdo

mientras los animales detenidos

contemplan la agonía de un tren technicolor

que se pierde al final del álbum.  

 

Castigo Divino

 

En tu ombligo hay un pasaje secreto

que conduce al paraíso perdido,

recinto blando jugoso fresco vegetal,

donde se curan los dolores más agudos donde

agua y fuego se abrazan sin hacerse daño

 

allí me refugio de las inclemencias del día

allí descubro el verdadero olor de las cosas

allí no le tengo miedo a la muerte

y se me van las ganas de comprar boletos de lotería

 

sólo hay un pequeño problema

siempre olvido el camino de regreso

y llego tarde a todas partes

                      - no es pretexto -

es mi castigo divino.