Ángel Leiva

(Simoca, Tucumán, 1941)

 



 

En poesía ha publicado: Del amor y la tierra (1968); Los cuerpos gloriosos (1969); El pasajero de la locura (1970); Cenizas y señales y Las edades y loa muerte (1974) y El fuego de las vísperas (1982).

 

 

 

Aparición primera

 

Regresé a mirar el mar

y encontré los poderes de la llama.

Busqué mi casa,

sus espejos se habían descolgado.

Entonces me reconocí,

                                  estaba en otro país,

mas el sueño era el mismo.

 

 

 

 

Del espacio

 

Pero que nadie crea que la tierra es celeste

vista desde estas alturas

o que las constelaciones ceden

para que las comadres se introduzcan

en sus criaderos

 

aquí vagabundean

los merodeadores de vírgenes

ciertos amigos de la mala fama

y alguno que otro animal tierno

abandonado a los pantanos

 

esas mujeres

cuya porosidad de sus cabellos

cae en ávidos fuentones

donde la luna es polvo

o cómplice de criminales

 

y la muerte

sólo la muerte

con su atado de ropas casi al aire

baila en los triángulos

que los cuchillos marcan en la escarcha

porque por aquí

jamás vimos pasar la lluvia

ni la luminosidad del trompo

que las ametralladoras crean en el alba

sólo nos llegan las noticias

de una mujer abierta bajo el sol

o la degolladura del buey

ante los ojos del último baqueano

 

yo digo que la tierra

vista de cualquier lugar

es como un pavo real

paseándose delante de una casa

 

 

 

 

Días en Syracusa

 

nos dijimos

que

la situación

era

de lo más difícil

total

que continuó

cayendo

tanta nieve

después

como

para no apartarnos