| Ese gran simulacro
Cada vez que nos dan
clases de amnesia
como si nunca hubieran
existido
los combustibles ojos
del alma
o los labios de la pena
huerfana
cada vez que nos dan
clases de amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi
región
no es la farándula
de otros
en mi región hay
calvarios de ausencia
muñones de porvenir/arrabales
de duelo
pero también
candores de mosqueta
pienos que arrancan
lágrimas
cadáveres que
miran aún desde sus huertos
nostalgias inmoviles
en un pozo de otoño
sentimientos insoportablemente
actuales
que se niegan a morir
allá en lo oscuro
el olvido está
tan lleno de memoria
que a veces no caben
las remembranzas
y hay que tirar rencores
por la borda
en el fondo el olvido
es un gran simulacro
nadie sabe ni puede/
aunque quiera/ olvidar
un gran simulacro repleto
de fantasmas
esos romeros que peregrinaran
por el olvido
como si fuese el camino
de santiago
el día o la noche
en que el olvido estalle
salte en pedazos o crepite/
los recuerdos atroces
y los de maravilla
quebrará los
barrotes de fuego
arrastrarán por
fin la verdad por el mundo
y esa verdad será
que no hay olvido.
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