La vida imposible
Un conjunto de relatos donde la perspicacia literaria camina en paralelo con la ironía y con la tendencia a la inversión imaginaria.
La vida imposible. Eduardo Berti. Editorial Emecé
Eduardo Berti es conocido por su carácter de narrador sensible y refinado, capaz de hacernos reír de nuestros propios terrores y obsesiones.Su último libro "La vida imposible" es un conjunto de pequeños aperitivos elaborados con la gracia de un chef, de un gourmet de la alta gastronomía. Cada cuento lleva implícito el exquisito sabor que deja la insatisfacción de lo deseado. Las voces que narran los distintos cuentos despliegan asuntos del pasado, así como de una improbable actualidad, experiencias personales y peripecias ajenas. Pero que nadie se fíe, que nadie se deje llevar porque casi siempre todo termina siendo asombroso y fantástico. Tan inesperado como que nos encontramos con el reverso de un guante, cuando creíamos que todo era mucho más simple. Ahí reside el valor de la piedra pulida del enigma, de esa inversión que nos hace recordar a Borges.
En el libro hay una serie de temas que se van repitiendo y en los que el autor se regocija. Se potencia esa idea de Borges de escribir sobre una obra que ya está escrita, pero en el plano de la imaginación. Esa idea de la traslación de planos entre lo imaginario y lo real es tratada por Berti en todo el abanico que contempla el mundo de las artes. Pero además, existe una tendencia hacia la extrañeza, hacia los gestos y los hechos que se salen de lo normal, de lo cotidiano. Quizá sea necesario hacer mención al protagonista de uno de los cuentos, un millonario que decide realizar la vuelta al mundo, pero siguiendo un orden alfabético en las distintas visitas a los países que realizará.
No obstante, cuando no es la extrañeza lo que guía al lector, el impulso puede ser conseguido a través de la inversión y la sorpresa final. En el caso de "La mendiga de Nápoles", hay alguien que durante cierto tiempo arroja limosna a lo que cree ser una mendiga. Así durante varios días, hasta que el protagonista se percata de que aquella mendiga ni siquiera tiene la cortesía de agradecer su ayuda, ni un significativo "gracias" sale de su boca. Entonces, el protagonista, al acercarse, se percata de que tal mendiga no existe. Lo único que hay son un montón de bolsas de basura y unas mondas de plátano, cuyas figura semeja al de una persona. Todos aquellos gestos de beneficencia eran dados a un montón de basura.
"La vida imposible" es un conjunto de microrrelatos, agudos e ingeniosos, que emiten destellos de imágenes, unos con un tono periodístico, otros con una confesión impresionista en primera persona, y otros rozando el axioma. Pero todo ellos conservando la plenitud de ese deliciosos sabor que deja en nuestros labios la degustación de un gran vino.
Encontrado en: http://www.satiria.com/libros/anus_2002/sumario/