Actualidad de BORGES y BIOY CASARES
Polos excéntricos. Un raro exilio

Ha nacido el Che Borges


Jorge Luis BorgesCuba presta ahora atención a Borges, y ha quedado atrás la consigna que cumplió Alejo Carpentier al vilipendiarlo. Es que don Alejo fue un funcionario obediente, al tiempo que uno de los máximos autores de nuestra lengua.

Borges vivo fue un oligarca argentino, punto en común con Bioy Casares y Guevara Lynch. Pero Borges muerto es ahora trofeo de la revolución, con boina, estrella y cigarro. Ahora escriben sobre él con cariño, como de un viejo amigo, varios "chicos" del poder. Y lo hacen muy bien.

¿Por qué tan lejos?

The Jorge Luis Borges Center for Studies & Documentation, que funciona desde 1994 en la Universidad de Aarhus, Dinamarca, publica dos veces por año en español, inglés y francés la revista de filosofía, semiótica y literatura Variaciones Borges. Su número 7 constituye el número especial del centenario. El primer número apareció en 1996. Autores de todo el mundo escriben en esta publicación, cuyo comité científico internacional integran, entre otros, María Kodama, Noé Jitrik y Beatriz Sarlo. Damos este extracto del texto con que la entidad presentó su nórdica tarea con el título ¿Por qué Borges?:

     "Borges nos ha legado una literatura prolífica, que se distingue paradójicamente por su internacionalismo y por el amor nostálgico de algunos lugares míticos o mínimos: Buenos Aires, el Sur, Islandia, Inglaterra, el Lejano Oriente, ciertos patios, ciertas esquinas.

     Profundamente filósofo de la poesía y poeta de la filosofia, presenta cada uno de sus escritos como un enigma ontológico. Muchas veces, al revés, un cuento o un poema reviste los rasgos de un tratado.

     "Ontologías fantásticas, etimologías transversales, genealogías sincrónicas, gramáticas utópicas, geografías novelescas, múltiples historias universales, bestiarios lógicos, silogismos ornitológicos, éticas narrativas, matemáticas imaginarias, thrillers teológicos, nostálgicas geometrías y recuerdos inventados, son parte del paisaje inmenso que las obras de Borges ofrecen al estudioso o al hedónico lector. Se lo ha presentado, con razón, como el erudito más grande de este siglo, lo cual no impide que la lectura de sus escritos suscite momentos de viva emoción o de simple distracción.

     "Hombre de ficción literaria, paradójicamente preferido de semióticos, matemáticos, filólogos, filósofos y mitólogos, Borges ofrece, por la perfección de su lenguaje, la erudición de sus conocimientos, el universalismo de sus ideas, la originalidad de sus ficciones, la belleza de su poesía, una verdadera Summa que honra a la lengua española y al espíritu universal.

Más allá de Borges: las "epistemologías transversales"

     "En el plano cultural, la presencia de Borges en las letras durante este siglo ha producido un fenómeno paradójico. Su inmensidad de escritor ha contribuido a revolucionar más los hábitos de lectura y de crítica que los de escritura. Las imitaciones de Borges en la narrativa y en la poética hastían; en cambio, un borgesiano se distingue por la calidad de su lectura. Al fin y al cabo Borges mismo afirmaba gloriarse no de sus escritos sino de sus lecturas. Así pues, el Centro tiene como misión no la escritura de Borges (aunque no la excluye), sino su forma de leer. Su forma de leer el libro, ese universo. Su forma de leer el universo, ese libro.

     "El "estilo" de lectura de las cosas que caracteriza a Borges puede ser asimilado a una práctica de "epistemologías transversales". La transversalidad no es un caso más de "interdisciplinaridad", porque se trata menos de una confluencia de metodologías que de un desplazamiento epistemológico desde un campo de pertinencia hacia otro (algo así como una "hipálage científica"...). Ese es el punto de partida de la aventura del Centro.

     Finalmente la razón histórica. Dos profesores de la Universidad de Aarhus, uno de filosofía y otro de literatura, coincidieron en la belleza de esa infinita aventura. La obra de Jorge Luis Borges ha suscitado y suscita los más variados caminos de aproximación: literatura, filosofía, teología, mitología comparada, semiótica, lingüística y ciencias del lenguaje, matemáticas, cábala, alquimia, folklore, tango, narratología, bestiario, historiografía, cine, etc., abriéndose a posibilidades inéditas de labor interdisciplinaria. Esas vírtualidades de trabajo y la diversidad creciente de los estudios borgesianos fueron haciendo cada vez más clara la necesidad de crear un Centro, como espacio de confluencia y de circulación de ideas.

     "La apuesta no tardó en dar sus resultados. De todas partes del mundo comenzaron a llover las adhesiones, Grandes intelectuales prestaron su apoyo, y hoy el Centro cuenta con más de 300 adherentes".


ELOGIO DE CAÍN
     La fórmula más eficaz para disminuir los méritos de un individuo -French, Abel, Rómulo, Jeckill- consistió siempre en elogiar con denuedo a su más cercano prójimo: Beruti, Caín, Remo, Hyde, La acumulación de méritos suele en estos casos acercarse a la caricatura. Simultáneamente, mientras crece Oliver Hardy (¡vaya si lo hizo!) un atisbo de sombra amaga sobre el hombro de Stan Laurel, junto con un leve cosquilleo bajo su párpado izquierdo, que el ingenuo no advierte.

     Asunto tan endémico viene al caso porque, ante la diversión póstuma y cómplice de los amigos Bioy y Borges -morir uno en el centenario del otro, lo que vuelve a hacer imaginar próximas a sus figuras tan disímiles- no faltó esta opinión politizada y calificada: el presente número de la revista debía destacar la personalidad y la obra del muerto reciente, y no tanto la del nacido hace un siglo. Y para que no pareciese opinión ligera, sino calificación para el Conicet, ahí nomás llegaban los fundamentos del fallo: entre ambos, el indiscutido maestro, había sido Adolfo. (Nadie ignora que Jorge Luis afirmó esto mismo en sus habituales chanzas). Pero había más: la superioridad literaria del más joven era aplastante. Y por si todo esto fuera poco, el dato culminante: el más viejo jamás había escrito una novela.

     Beethoven sin tango, Wagner sin mazurca, French sin escarapelas a mano, Rómulo demasiado prendido a la loba, Jeckill no muy bien afeitado, Abel culpable de alguna perversidad en perjuicio del pobre Caín; Stan, tan molesto para Oliver que está por provocarle un ataque... y ahora Borges, a quien le hubiese encantado parecerse a un escritor de veras, como Bioy, ¡Cuánta desigualdad en el mundo! ¿Se fijó, señor?

Idea Viva, Gaceta de Cultura, nº 3, 1999

Encontrado en: http://www.elefanteblanco.com/ideaviva/nro3/n3_it03.html