Entrevista a Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, de Renee Sallas
GENTE, Buenos Aires, 11 de agosto de 1977.
H. Bustos Domecq según sus creadores
-¿Qué es lo que más les gusta de Bustos Domecq?
-Su fondo claramente argentino. Es, digamos, un buen ejemplo del porteño: tiene todos los prejuicios, la picardía, las deslealtades, las pobrezas y también las ternuras del porteño. -Sin embargo, Bustos Domecq no es porteño...
-No. Es santafecino. Su ciudad natal es Pujato. Pero vivió siempre en Buenos Aires.
-¿Dónde?
-Por el Oeste. Exactamente en el barrio Concepción.
-¿Y qué es lo que menos les gusta de él?
-A medida que pasa el tiempo le vamos encontrando más defectos. El más grave, creemos, es que no tiene ningún inconveniente en cambiar de lealtades. Es decir, que está dispuesto a cambiar su esencia, si la moda lo exige.
-¿Y los otros defectos menos graves?
-Es ventajero, egoísta, tránsfuga, mentiroso, fanfarrón, casanova barato. Cuando un amigo cae en desgracia, lo desprecia. Cuando le va bien, se acerca. Es exitista. Habla mal de los otros; no es un ejemplo de lealtad, precisamente.
-¿Por qué lo eligieron, entonces?
-Porque él encauza nuestro descontento con algunas situaciones argentinas. Con las supersticiones y defectos de los argentinos.
-¿Físicamente cómo es? ¿Tiene atractivos?
-Tiene sesenta años. Es gordo y hasta panzón. Mide 1,75 metros. Pesa 82 kilos.
-¿Se viste bien?
-Está siempre vestido de gris oscuro. Si alguna vez usted lo llega a ver vestido de marrón, es porque le vendieron-o le dieron-un traje equivocado. Lleva siempre chaleco. Un chaleco gastado.
-¿Usa anillo?
-Sí. Un anillo de oro en el dedo chico.
-¿Trabaja?
-En una oficina pública.
-¿Cuál?
-Ahora creemos que está en la Dirección General Impositiva.
-¿Tiene ideas políticas definidas?
-En ese sentido es muy tradicionalista. Muy antiguo. Es de los que creen que el espectro político del país se agota entre los radicales y los conservadores. Posiblemente haya votado siempre por los radicales.
-¿Qué lee Bustos Domecq?
-Lee muy poco. Pero siempre dice que ha leído algún libro, para quedar bien. Para "palpar la realidad argentina", como diría él. A menudo comenta, por ejemplo, que su libro de cabecera es La cabeza de Goliat de Martínez Estrada.
-¿Está casado Bustos Domecq?
-Nunca dijo nada. Pero averiguamos que está casado con una señora espantosa y gorda, que lo considera un intelectual raro, al que no puede seguir en sus meditaciones.
-¿Tiene hijos? -No. En realidad, no es muy arraigado su sentido de hogar.
-¿De qué hablan cuando se encuentran?
-Hablamos del tiempo. Y de la carestía de la vida. Se queja mucho de la inflación. También nos cuenta, reiteradamente, su último veraneo en Mar del Plata.
-¿Dónde se encuentran?
-Generalmente nos citamos en un café que está en Corrientes, entre San Martín y Reconquista. Muchas veces tratamos de llevarlo a "La Fragata", pero siempre se negó. Detesta las confíterías: prefiere los cafés.
-¿Creen ustedes que tiene éxito con las mujeres?
-Sí, un relativo éxito. Acostumbra a hacerles regalos, pero como está convencido de su encanto personal, se enojaría mucho si alguien pensara que les hace regalos a las mujeres para comprarlas.
-¿Va al cine?
-A veces. Le gustan las películas americanas de guerra.
-¿Las de amor no?
-El tiene un romanticismo periférico. Llora mucho en el cine. Las películas de amor le gustan, siempre que no sean demasiado sentimentales.
-¿Qué actriz le gusta o le gustó?
-Siempre estuvo perdidamente enamorado de Gloria Guzmán. En ese sentido es también conservador. No obstante, suele estar en las puertas de los teatros de revista cuando salen las coristas.
-¿Va a vivir muchos años H. Bustos Domecq?
J.L.B.: Para mí, no. Para mí ya es un extinto.
A.B.C.: A mí me gustaría que viviera mucho tiempo.
-¿Y Bustos Domecq qué opina sobre este particular?
-Nunca hablamos con él de este tema..El jamás piensa en la muerte.
Encontrado en: http://www.ate.org.ar/aldea1999/octubre/5/agenda/entevista/domecq.htm