Extractos de una entrevista de Mario Goloboff a Jorge Luis Borges

Realizada el 17 de Agosto de 1983.


"Uno debería hablar del espíritu o de la musa, o de la gran memoria de que hablaba Yeats. Cada uno de nosotros hereda la gran memoria, vendría a ser la memoria de todos los antepasados, que es casi infinita, por eso no es necesario que el escritor tenga vivencias personales, ya que sus padres, sus abuelos, sus tatarabuelos las habrían tenido... En mi caso no; yo recibo, digamos, un nebuloso don, bueno, que desde luego no puedo llamarlo inspiración, y trato de no ser indigno de ese don."

"Carlyle dijo: toda obra humana es deleznable, pero su ejecución no lo es. Y escribir desde luego da placer. Menos que leer, pero en fin, sería un grado menos intenso para mí; yo siento más placer leyendo que escribiendo... Al mismo tiempo, si un tema lo busca a uno, el único modo de librarse de él es escribirlo. Alfonso Reyes dijo que uno publica para no pasarse la vida corrigiendo los borradores. Lo que uno publica es un borrador, nunca es un texto definitivo."

"En cuanto al escribir, cada vez que me han preguntado eso, yo he dado la imagen de una larga isla. Y entonces, en el caso de un cuento, lo que me es revelado es el principio y el fin, el punto de partida y la meta. Ahora, lo que no sé es lo que hay,
lo que sucede entre los dos. Eso tengo que inventarlo. Pero siempre sé de dónde salgo y adónde voy. Después tengo que descubrir muchas cosas: por ejemplo, si conviene que eso ocurra en las orillas de Buenos Aires o en Montevideo, en las fechas que conviene; la primera persona o la tercera; todo eso es importante. Y después, sobre todo, yo diría que lo más importante es la primera frase. Dar con la entonación que conviene. Es que yo creo que lo importante es la cadencia, ¿no? Las cadencias son más importantes que las metáforas o los epítetos."

"La ceguera brusca sí ha de ser terrible. Mi cuñado estuvo a punto de perder la vista bruscamente y dijo: "No soy un sumiso como tú; soy un rebelde. Voy a suicidarme". Pero no sé si es ser sumiso aceptar lo inevitable. Además, ¿qué otra cosa puede hacer uno? Si uno se suicida es una manera de expresar su indignación, pero no sé si vale la pena renunciar a todo."

"Cuando fui a Texas en 1961 ya tenía sesenta y dos años, me consideraba viejo. Pensé: bueno, tengo muchas cartas fuertes: soy ante todo sudamericano, eso aún en Texas es muy pintoresco, soy casi un mexicano, casi un llanero, casi un gaucho, casi un indio pampa. Luego, soy un viejo poeta y además ciego. O soy Milton o soy Homero, ¿no? Así se explica todo. Me di cuenta de que me tomaban en serio por eso."

 

Encontrado en: http://www.galeon.com/borges/confe.htm