Publicado en la revista Cuasar número 28, Buenos Aires, Abril de 1997

Borges y la Ciencia Ficción


Jorge Luis Borges no nos legó viajes en el espacio o en el tiempo, extraterrestres, mundos paralelos, máquinas de singular invención -temas, algunos, que fueran abordados por su amigo y colaborador Bioy Casares-. Dentro de su temática predomina, sí, la literatura fantástica. Relató sobre un mundo inventado que termina por invadir el nuestro1 inmortales2, objetos imborrables para quien los mira un instante3, el punto donde convergen todos los puntos4, el otro5, memo­rias totales6, bibliotecas que son metáforas del universo7, el azar rigiendo sigiloso los destinos del mundo8, un libro infinito9, piedritas que se multiplican libres de la aritmética10, un hombre soñado a quien el fuego da vida11, un disco con un solo lado12, la suspensión secreta del tiempo13.

Todos pueden rozar la ciencia ficción, pero ningún aficionado los clasificaría dentro de ella.

No la escribió. Pero la leyó, la admiró, prologó libros, comentó vidas de autores, tradujo cuentos. Eludió la mención directa de la denominación más popular: "ciencia ficción"; se refirió a ella sólo en forma elíptica: "fanta­sía de carácter científico", "ficciones de cosas probables", "pesadillas que rehuyen un estilo fantástico", "imaginación razonada".

Confesó, reiteradamente, su admiración por H.G.Wells. Declaró: "De la vasta y diversa biblioteca que nos dejó, nada me gusta más que su narración de algunos milagros atroces. The Time Machine, The Island of Dr. Moreau, The Plattner Story, The First men in the Moon. Son los primeros libros que yo leí; tal vez serán los últimos..."14. Me agradaría pensar que lo fueron.

Abriendo otra puerta a la eterna discusión sobre los límites entre literatura fantástica, ficción especulativa y ciencia ficción afirmó que, a diferencia de Verne cuyas ficciones trafican en cosas probables, las de Wells son meras posibilidades15. No obstante sostuvo años más tarde que ambos, que escribieron sobre viajes a la Luna, descreían de la posibilidad de la empresa16, una opinión por lo menos discutible.

Incluyéndolos en la colección "Biblioteca Personal", prologó La máquina del tiempo y El hombre invisible, definiéndolas como pesadillas que deliberadamente rehuyen un estilo fantástico17. Aclaró que Wells supo distribuir los hechos fantásticos, para que fueran creíbles: él tiene un libro, The war of the worlds, que es la invasión del planeta por marcianos, y tiene otro The invisible man. Bueno, pero no se le ocurrió una invasión del planeta por hombres invisibles, porque eso la imaginación ya no lo acepta o deficientemente lo acepta18. Sin proponérselo, Borges daba cátedra sobre la correcta dosificación de los elementos fantásticos.

Aquellos Eloi y Morlocks, nuestros sucesores imaginados por Wells en The Time Machine, fueron descriptos someramente en el Libro de los Seres Imaginarios19. En la vieja revista "El Hogar", criticó Star Begotten, donde se discute una secreta intervención estelar -dice- en la historia del mundo20.

También Stapledon mereció la atención de Borges -tal como se desprende de las transcripciones volcadas en CUASAR #26-. Comentó su biografía21, criticó Last and First Men  y Star Maker22 y prologó este último con mención expresa a la fantasía científica, considerándola la más reciente incorporación a la literatura y proponiendo un inventor:"...la cosmogonía es el más antiguo de los géneros literarios..., cabe afirmar que el más moderno es la fábula o fantasía de carácter científico. Es sabido que Poe abordó aisladamente los dos géneros y acaso inventó el último; Olaf Stapledon los combina en este libro singular"23.

Probablemente el prólogo más célebre de Borges para un libro de ciencia ficción es el que redactó para Crónicas Marcianas. Desnudó en él sus sentimientos frente a la aventu­ra marciana: "Otros autores estampan una fecha venidera y no les creemos, porque sabemos que se trata de una convención literaria; Bradbury escribe 2004 y sentimos la gravitación, la fatiga, la vasta y vaga acumulación del pasado...¿Qué ha hecho este hombre de Illinois, me pregunto, al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me pueblen de terror y de soledad? ¿Cómo pueden tocarme estas fantasías, y de una manera tan íntima?...Hacia 1909 leí, con fascinada angustia, en el crepúsculo de una casa que ya no existe, Los primeros hombres en la luna, de Wells. Por virtud de estas Crónicas, de concepción y ejecución muy diversa, me ha sido dado revivir, en los últimos días del otoño de 1954, aquellos deleitables terrores"24.

Volvió a calificar a la ciencia ficción -ahora denominándola "imaginación razonada"- como novedosa, al escribir para su amigo Bioy Casares el prólogo de La Invención de Morel: "En español, son infrecuentes y aun rarísimas las obras de imaginación razonada...La invención de Morel (cuyo título alude filialmente a otro inventor isleño, a Moreau) traslada a nuestras tierras y a nuestro idioma un género nuevo"25

Los viajes de Gulliver, que también prologó26, inspiraron (en forma explícita) el Informe de Brodie: "...el texto que da nombre a este libro...manifiestamente procede del último viaje emprendido por Lemuel Gulliver"27. Dedicó su atención a Karel Capek y sus robots28, a C.S. Lewis29 y sus imaginarias criaturas30. Igualmente a las de Poe31.

Entre los cuentos de ciencia ficción que tradujo se cuentan Los distantes ojos de Davidson y El cono, ambos de Wells, y La sombra y los destellos, de Jack London32.

Si H.P.Lovecraft es un autor de ciencia ficción (diploma conferido por los editores especializados), entonces Borges compuso al menos un relato del género: There are more things. Lo dedicó expresamente "A la memoria de Howard P.Lovecraft" pero, justo es decirlo, con su inimitable sorna, con (aparente) desdén: "El destino que, según es fama, es inescrutable, no me dejó en paz hasta que perpetré un cuento póstumo de Lovecraft, escritor que siempre he juzgado un parodista involuntario de Poe. Acabé por ceder: el lamentable fruto se titula There Are More Things33. Perpetrar el cuento: el verbo demoledor tal vez buscaba encubrir su pudor por el tema elegido.

También Utopía de un hombre que está cansado puede considerarse ciencia ficción o al menos literatura de anticipación. Describe, al igual que las clásicas utopías, el futuro: no hay pobreza ni posesiones, desaparecieron gobiernos (Borges se confesaba anarquista), ciudades, museos y bibliotecas; cesaron los viajes interplanetarios34.

Si no la escribió (quizás con esas mínimas excepciones), aportó ciertas ideas:

Viajes espaciales: No es por completo correcto lo afirmado en la primera línea de esta nota. Borges, como casi todos, narró viajes en el espacio: en Utopía de un hombre que está cansado aclara con ironía que todo viaje es espacial, ir de un planeta a otro es  como ir a la granja de enfrente (!)

Imposibilidad física del viaje temporal: Una de las mejores ideas que aportó a la ciencia ficción es la que expresa a lo largo de su obra (entre otras, en las últimas líneas de Utopía...): la incoherente materia venida del futuro. En La flor de Coleridge, analiza el regreso del protagonista de La máquina del tiempo de Wells, trayendo del porvenir una flor. Y lúcidamente apunta: "Más increíble que una flor celestial o que la flor de un sueño es la flor futura, la contradictoria flor cuyos átomos ahora ocupan otros lugares y no se combinaron aún".35 La idea es clara y deja sin sustento, virtualmente, a los viajes por el tiempo. Los átomos que compondrán en el futuro "una flor", ocupan en el presente otros cuerpos. El agregar ahora esa materia presupone una duplicación imposible o, peor aún, que los átomos de la "flor" desaparecerán instantáneamente -al llegar ésta- de las estructuras que hoy integran. Un dilema insoluble al que no se le ha puesto mayor atención.

Inmortalidad:  La hipótesis de la inmortalidad personal no es, claro está, un argumento original -de lo que puede dar fe Gilgamés-. Pero ha sido tratado con maestría por Borges en El inmortal, describiendo las consecuencias sobre la memoria: "Cuando se acerca el fin, escribió Cartaphilus, ya no quedan imágenes del recuerdo, sólo quedan palabras. Palabras, palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros, fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos".36

El lector de ciencia ficción asocia, inevitablemente, el estudio de la inmortalidad con Roger Zelazny.

Memoria ilimitada. Las posibilidades infinitas de una memoria infinita fueron -si la de este articulista no le juega una mala pasada- inspiración expresa y confesa para Silverberg, en su cuento EL hombre que nunca olvidaba.37 Funes el memorioso recordaba las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y se lamentaba de su (dudoso) don: Mi memoria, señor, es como vaciadero de basuras.38

No relacionándose habitualmente a Borges con la ciencia ficción, resulta haber mantenido con ella un interesante vínculo, e inspirado a algún autor anglosajón. Como siempre, es posible que esta conexión sea mejor reconocida fuera de nuestras fronteras. Ursula K.Le Guin para elogiar a Dick acudió al arquetipo: "Nadie se ha dado cuenta de que tenemos a nuestro propio Borges...".39

Borges polo de referencia para la buena ciencia ficción; idea a tener en cuenta. Pero con cautela: cada uno de sus cuentos es un atrayente Zahir y quien lo lee corre el riesgo de no olvidarlo jamás.



 

1. "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius", en FICCIONES

2. "El inmortal", en EL ALEPH

3. "El Zahir", en EL ALEPH

4. "El Aleph", en EL ALEPH

5. "El otro", en EL LIBRO DE ARENA

6. "Funes el memorioso", en FICCIONES

7. "La Biblioteca de Babel", en FICCIONES

8. "La lotería en Babilonia", en FICCIONES

9. "El libro de arena", en EL LIBRO DE ARENA

10. "Tigres azules", en VEINTICINCO AGOSTO 1983 Y OTROS CUENTOS

11. "Las ruinas circulares", en FICCIONES

12. "El disco", en EL LIBRO DE ARENA

13. "El milagro secreto", en FICCIONES

14. "El primer Wells", en OTRAS INQUISICIONES

15. id. id.

16. "La llegada del hombre a la Luna", en DIÁLOGOS, Borges  J.L. Ferrari Osvaldo

17. "Herbert George Wells", en BIBLIOTECA PERSONAL (PRÓLOGOS)

18. "Literatura fantástica", en BORGES A/Z

19. "Los Eloi y los Morlocks", en EL LIBRO DE LOS SERES IMAGINARIOS

20. "Star Begotten, de H.G. Wells", en TEXTOS CAUTIVOS

21. "Olaf Stapledon", en TEXTOS CAUTIVOS

22. "Last and First Men, de Olaf Stapledon", y "Star Maker, de  Olaf Stapledon", en TEXTOS CAUTIVOS.

23. "Olaf Stapledon: Hacedor de estrellas", en PRÓLOGOS

24. "Ray Bradbury: Crónicas marcianas", en PRÓLOGOS

25. "Adolfo Bioy Casares: La invención de Morel", en PRÓLOGOS

26. "Jonathan Swift: Viajes de Gulliver", en BIBLIOTECA PERSONAL (PRÓLOGOS)

27. EL INFORME DE BRODIE, prólogo

28. "Karel Capec", en TEXTOS CAUTIVOS

29. "Un primer libro memorable", en TEXTOS CAUTIVOS

30. "Un animal soñado por C.S.Lewis", y "Un reptil soñado por  C.S.Lewis", en EL LIBRO DE LOS SERES IMAGINARIOS

31. "El animal soñado por Poe", en EL LIBRO DE LOS SERES  IMAGINARIOS

32. BORGES EN REVISTA MULTICOLOR

33. EL LIBRO DE ARENA, epílogo

34. "Utopía de un hombre que está cansaado", en EL LIBRO DE  ARENA

35. "La flor de Coleridge", en OTRAS INQUISICIONES

36. "El inmortal", en EL ALEPH

37. "El hombre que nunca olvidaba", en ÓRBITA DE ALUCINACIÓN

38. "Funes el memorioso", en FICCIONES

39. AQUÍ YACE EL WUB, contratapa

 

Encontrado en: http://usuarios.lycos.es/deambrosio/Borges_y_la_CF.htm