Claudia Ainchil (Buenos Aires, 1964).
Libros publicados:
Comienzo de comienzos (poesía)
Son cosas de ángeles (poesía)
Amores sin zapatos (poesía)
Reproducimos
algunos poemas que forman parte de su próximo libro Remolinos a bordo,
que se publicará en abril de 2003.
RETRATO DE UN VUELO
Es
tarde? pregunto
el
silencio humoso nos mira
queda
atrapado en un esbozo
los
viajes a anhelos indefinidos
vienen
es
temprano? vorazmente
escaleras
llevan a algún sitio
a
extender piernas caderas pies
a
lechos trance de amor sudorosos
y
la muchedumbre agolpada queriendo saber
siempre
queremos saber cuán oscura
es
la profundidad.
Existimos
a medida que nuestra condición de pasajeros
no
permite detenerse en ningún sitio,
queremos
saber si un instante equivale a eternidad
tal
vez sólo es instante
entorpecido
ademán de un aire alcohólico.
No
supiste contestarme
otros
tampoco pudieron desenredar la maraña
por
eso estoy aquí
por
eso estoy aquí? pregunto
resuelve
la dimensión de tu vuelo
pero
ten cuidado.
LOS ADIOSES
Los
adioses como venas silenciosas
ingresando
estallando
los
adioses en el aire
en
los ojos
sin
palabras
un
ocaso
los
adioses
mutación
cambio
cómo
duelen
cómo
nos dejan huérfanos...
EN
COMBATE
En
combate
se
atraviesan soles
apenas
nuevecitos
recién
inaugurados
lunas
llenas
de mundos
cuartos
que crecen y decrecen
también
estrellas
en
combate
espectadoras
que no entienden
porque
se derrama tanto líquido
rojo
ojos
de niños de mujeres
de
hombres
en
combate
manos
piernas cuerpos
nada
se salva
corazones
sueños
sueños
grandes
inmensos
con
alas que no conocerán el vuelo.
Se
atraviesan sueños. En combate.
La
radio chorrea escalofríos
esa
viscosa sangre se adhiere
permanece
es
plomo en las arterias,
y
uno que es sensible tiembla
solloza
vocifera
por un mundo distinto...
SERÁ...
Será
que estoy un poco húmeda
de
hueso y carne.
Será
que el pasado fue parte de la novela
develada
atormentadas
noches y secretos de amor
prohibido.
Será
que en un tiempo remoto
la
soledad oscureció instantes
y
nadie salió en defensa.
Será
que hay batallas que el destino
nos
permite ganar
y
otras no
como
un sino que está escrito.
Será
que uno va cambiando
los
arrebatos dejan de ser incendio
y
pasan a ser llama
o
destellos inhóspitos.
Será
que la adultez corrompe
parte
del asombro
y
la ingenuidad de los primeros días.
O
será que como el ave fénix
estoy
nuevamente renaciendo
dispuesta
a todo
por
vivir