Gente
a la page
Marco Denevi
Nuestra
desgracia es ser personas demasiado avanzadas
para un país tan retrógrado. Ese desfase nos causa no pocos disgustos. Cuando nos enteramos, por el Times
de Londres, de que el 27 de julio habría un eclipse
total de luna, subimos todos a la terraza y nos pasamos la noche bajo un relente feroz, atibando el cielo. No hubo ningún eclipse. No hubo
ni siquiera luna. Lo que sí conseguimos fueron bronquitis y pulmonías.
-Será que el eclipse es visible sólo desde las Europas ¡Vdijo mamá.
-Eso nos da la pauta del atraso en que se debate este pobre país ¡Vle contestó papá.
Uno o dos años después se anunció un eclipse parcial de luna en Buenos
Aires y sus alrededores. Pero nosotros nos negamos a escrutar
el firmamento. No nos interesan eclipses de segunda mano, para
colmo parciales, antiguallas
que Europa no querrá ni regaladas.