Edmundo Paz-Soldán
Río fugitivo
Por Susana Pajares Toska
Río fugitivo cuenta la historia de Roby, un adolescente inmerso en la confusión del que deja atrás la infancia sin haberse convertido del todo en un adulto. En su caso, el aprendizaje de la vida va unido al de la narrativa, pues Roby aspira a convertirse en escritor de novelas policiacas. Plagiario consciente y habilidoso de los grandes maestros, busca en su vida argumentos misteriosos y secretos trágicos que aumenten el interés de su propia historia y le den un sentido más allá de la mera cotidianeidad.
El personaje pertenece a la burguesía boliviana, y su universo (el colegio, la familia) es un mundo aparte de la dura realidad social del país en el momento de la crisis más grave de su historia. Roby vive una relación ambigua con su país y su gente, haciéndose preguntas constantes sobre su lugar en la familia y en el mundo. Sus pensamientos con respecto a la amistad, el sexo o el lenguaje son al mismo tiempo ingenuos y profundos, con el guiño del escritor que al fin y al cabo está mirando hacia atrás, narrando lo que ya ha sido como si sucediera en el presente.
¿Se puede escribir el crimen perfecto? Tema y estructura acaban fundiéndose de un modo que espolea al lector a seguir leyendo y le lleva a dudar entre las múltiples historias que se ofrecen. Igual que Roby, no sabemos quién dice la verdad. Pero narrar es elegir una versión, y si de algo se da cuenta el protagonista al final de la novela es de que "el mundo está lleno de narradores peligrosos". Una excelente novela de aprendizaje de un gran narrador.
El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero12/r_pazsol.html