EL PREMIO NACIONAL DE LITERATURA 1991 MURIÓ AYER EN BUENOS AIRES
La poesía perdió a Elvio Romero
En pleno sueño, ayer a la madrugada, el gran poeta Elvio Romero falleció en Buenos Aires, Argentina, como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. Sus restos son velados en la Embajada paraguaya de la capital argentina y serán incinerados esta mañana en el Cementerio de la Chacarita. La poesía está de luto y la cultura nacional perdió a uno de sus más afamados exponentes.
Elvio Romero A los 77 años y luego de soportar diversas complicaciones de salud, falleció en la madrugada de ayer en Buenos Aires, Argentina, el poeta compatriota Elvio Romero. La causa fue un paro cardiorrespiratorio y sus restos serán cremados esta mañana en el Cementerio de la Chacarita, de acuerdo a la voluntad del escritor.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay señaló en un comunicado que Romero se desempeñaba como primer secretario y asesor cultural de la Embajada de la República del Paraguay en la República Argentina desde el 25 de enero de 1995.
El embajador Manuel María Cáceres acompañó en todo momento a la familia del extinto poeta y estuvo presente en el sanatorio en el momento de su deceso. Romero es velado en la sede de la misión diplomática paraguaya, situada en la avenida de Las Heras 2545 de la capital argentina, y la cremación está prevista para hoy a las 11:30.
Elvio Romero durante la visita a la que fue su casa en Yegros. Nacido en Yegros, departamento de Caazapá, el 12 de diciembre 1926, Romero se incorporó a la vida literaria de Asunción siendo muy joven y compartió tertulias con Josefina Plá, Hérib Campos Cervera, Óscar Ferreiro, José Antonio Bilbao y otros altos exponentes de las letras paraguayas de entonces.
Por razones políticas, en 1947, tuvo que exiliarse en la Argentina. Primeramente vivió en Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), y por su casa pasaron camino del exilio figuras como José Asunción Flores, Herminio Giménez, los hermanos Larramendia y muchos otros.
Posteriormente se instaló en Buenos Aires y desde entonces su voz, testimonio poético de las vicisitudes y los padecimientos de nuestro país, se dio a conocer en la América Latina.
El gran autor español Rafael Alberti junto a Elvio Romero en un histórico encuentro. Ha recibido el elogio y el reconocimiento de numerosos lectores, entre ellos tres ganadores del Premio Nóbel de Literatura, como Gabriela Mistral (que afirmaba leerlo "como acostada sobre la tierra"), Miguel Ángel Asturias ("Poesía invadida llamo yo a esta poesía, poesía invadida por la vida, por el juego y el fuego de la vida") y Pablo Neruda ("poesía llena de fuerza y follaje"). El poeta Hamlet Lima Quintana lo señala como uno de los referentes más importantes de nuestra poesía latinoamericana. Josefina Plá dice que, al leer la poesía de Elvio Romero, "se va a escuchar la voz de un pueblo reclamando su lugar en el coro de la libertad".
Es la voz poética paraguaya más conocida en el mundo hispanohablante. Entre su obra poética, figuran "Días roturados" (1947), "Resoles áridos" (1948-49), "Despiertan las fogatas" (1950-52), "El sol bajo las raíces" (1952-55), "De cara al corazón" (1955), "Esta guitarra dura" (1960), "Un relámpago herido" (1963-65), "Los innombrables" (1959-73), "Destierro y atardecer" (1962-75), "El viejo fuego" (1977), "Los valles imaginarios" (1984), "Flechas en un arco tendido" (1983-1993).
Como prosista publicó una biografía Miguel Hernández "Destino y poesía" (1958), "El poeta y su encrucijada" (1991), por el cual se le otorgó el Premio Nacional de Literatura de ese año, y "Fabulaciones" (2000).Diario ABC, Asunción, Paraguay, 20 de mayo de 2004
Encontrado en: http://www.abc.com.py/articulos.php?fec=2004-05-20&pid=111724