Elvio Romero. Textos sueltos.

Cabalgata


Como estoy hecho de un galope largo,
de una sombra furtiva que se esfuma,
quisiera ver la luna de tu rostro
en tanto atravesamos la llanura.

Te llevaré, por verte, noche adentro,
a mi lado, apretada a mi cintura,
como quien lleva una torcaza tibia
en el tibio vaivén de la montura.

Nos verán el paisaje y ríos verdes
y mariposas de campo, y una a una
las luciérnagas lívidas, aquellas
que se extravían en la noche muda.

Acaso al ver el monte en tu mirada,
animales y pájaros acudan
a guarecerse en nuestro pecho herido,
con vocación de sol y quemaduras.

Traeré conmigo cosas de la tierra,
al ceñirme al calor de tu hermosura,
una radiante flor de mis querencias,
de esas que no veré en región alguna.

Te llevaré, por verte, noche adentro,
a mis antojos, a mi propia bruma,
y veré refulgiendo en el galope
el halo que te envuelva en la llanura.

(De ''Antología poética'', Losada, Buenos Aires, 1981)