Elvio Romero. Flechas en un arco tendido (1983-1993)

En el patio


 

Estamos caídos en el suelo.

Ya no pisamos con los pies ligeros

la tierra iluminada, su centro iluminado;

no estamos ya, con la velocidad del gamo,

estremeciendo el pasto de las praderas

ni el nido de la perdiz.

 

Ni nómadas ni errantes.

estamos en el suelo,

sentados,

sin colgar semillitas en el cuello,

sin colgar en el cuello flores multicolores.

 

Estamos fijos en el suelo,

sentados,

ya con los ojos secos

sin ver el horizonte,

la mirada agotada de mirar suelo yermo,

sin otear distancias,

definitivamente caídos en el suelo.

 

Ya no miramos hacia abajo

el centro de la tierra, el centro de lo que crece,

de las germinaciones, del soplo de las semillas,

no vemos el centro mismo del crecimiento,

el centro llameante

del crecimiento mismo de la tierra.

 

Estamos condenados

a vernos en el suelo,

a estar sentados en el suelo sin contemplar el centro

luminoso del cielo,

a estar sentados sin contemplar el firmamento.

 

Ni nómadas ni errantes,

estamos en el suelo,

atados a la tierra y condenados

a no mirar el crecimiento.