Elvio Romero. Destierro y atardecer (1962-1975)

Siempre que me visitan


 

    Siempre que alguien me visita

(viniendo de allá), miro sus huellas

por si todavía chisporrotean, por si algún resto del 

                                                                verano

atravesó las fronteras, o la verja deteriorada por la

inmovilidad; miro sus ojos

vidriados por la atmósfera seca, indago en ellos

si hay miedo o solamente las frescuras del alba;

cuando alguien me visita (de allá)

trato de penetrar en cada gesto, abarco

cada gesto, averiguo

-mirando de soslayo- si todavía se estrecha

fuertemente una mano, si todavía

se canta una serenata pobrísima en mi pueblo,

si el zanjón crece para el raudal

o para los muertos, y de repente olvido

que averiguan también si yo averiguo, si todavía

me abrasa el sopor hondo

de esa atmósfera seca, si estoy entre los vivos o los 

                                                                muertos.