I.

por: Ashley Rose McCullough 

He "intentado" corregir la ortografía y los anglicismos (webmaster, Paco Robles)

El cuento "La muñeca menor", de Rosario Ferré es el primero de su colección que contiene bastantes temas implícitos, recubiertos en ironía del tercer estilo.  Ferré escribió este cuento como resultado de su divorcio durante los '70, por lo cual relacionó su situación personal al dilema de la mujer en general.  El yo lingüístico es usado por todo el cuento en los símbolos y los personajes para ayudar a Ferré a escapar de su furia personal y las de otras mujeres por la opresión de la sociedad (en la forma del yo histórico). 

El primer personaje del cuento es la tía vieja, una mujer con mucha belleza y juventud.  Esta inocencia, o virginidad, es robada por el doctor que juega el papel masculino de periodos antiguos por hacer de la tía como un dependiente a él.  Ella representa las generaciones del pasado y la mujer que vive bajo las reglas sociales más antiguas.  Su situación de vivir en un cañaveral como nodriza soltera de las niñas de su hermana refleja un papel muy antiguo de la mujer, pero las circunstancias aquí son un poco diferentes porque quiere la tía que sus sobrinas vivan de una manera casi libre después de casarse.  El yo histórico aquí alude al papel de la mujer, cuando el marido controla a la mujer.  Si el hombre es simpático a su mujer y le permite libertad de pensamientos y acciones, el matrimonio será feliz.  Pero Ferré se refiere a los matrimonios donde la mujer es un objeto y siente como sus años fueron robados debido a las reglas de la sociedad.

         Las reglas de sociedad pasan a otra generación en este cuento con la relación entre la niña menor y el hijo del doctor, también doctor.  La parte cuando el hijo ve a la pantorrilla de la tía dice, "El joven dejó caer la falda y miró fijamente al padre. -Usted hubiese podido haber curado esto en sus comienzos --le dijo--.  Es cierto--contestó el padre--, pero yo sólo quería que vinieras a ver la chágara que te había pagado los estudios durante veinte años" (Ferré, 536).  En este momento el hijo entiende que su padre ha explotado a la tía, pero no sintió la culpa que podían curarla.  La situación de la mujer fue controlada por el doctor viejo (los hombres de generación antigua) para pasarla al próximo hombre, su hijo (la próxima generación de hombres).  Cuando la sobrina menor y el doctor joven se casan, él controla la riqueza y la vida de su esposa.  Esta explotación de la mujer ocurrió a dos personajes del cuento- a la tía y a la sobrina menor- donde la riqueza feminina (las cosas materiales, sí mismo de la virginidad) fue robada.  La virginidad de la tía fue robada por el doctor viejo cuando ella "se había encerrado en la casa rehusando a todos sus pretendientes" desde que la pantorrilla con la chárgara "la había despojado de toda vanidad."  (Ferré, 534)  Para la sobrina menor, la riqueza de ella era la muñeca y la virginidad las que el doctor joven robó después de la boda.  En estos acontecimientos Ferré discute que la batalla de ser más que un objeto entre generaciones.

La lucha de la mujer para progresar y ser más que un objeto es representado por la muñeca (irónicamente- del tipo lingüístico- un objeto).  La tía da a las sobrinas la parte de vida que puede escaparse de sus situaciones y experimentar un mundo de sueños donde hay posibilidades infinitos.  Las descripciones de las muñecas hacen énfasis en las manos ("la porcelana de las manos era siempre translúcida"), los vestidos ("el vestido de las muñecas no variaba nunca"), el nacimiento ("el nacimiento de una muñeca era siempre motivo de regocijo sagrado"), y las muñecas matrimoniales ("...la última muñeca dándoles un beso en la frente y diciéndoles con una sonrisa: 'Aquí tienes tu Pascua de Resurrección' ").  (Ferré, 535)

Las manos de las muñecas reflejan el estereotipo viejo de las manos de la mujer, especialmente de una clase alta.  La porcelana translúcida da la impresión de manos suaves y dulces que no había trabajado la dueña.  "No variaba nunca" los vestidos en lo que los papeles de mujeres no variaban por los años.  Cuando hay una muñeca nueva, la familia la trata como otro miembro de realidad.  La última muñeca es conjunto con todas las primeras para conectar la sobrina al mundo surreal de sueños donde pueda escaparse de las reglas de sociedad.  El otro mundo es como el cielo donde fue Jesús Cristo después de la Resurrección y Ascensión;  la tía dice que el regalo de la muñeca matrimonial es la "Pascua de Resurrección" de las sobrinas.  (Para relacionar el yo lingüístico, la "Pascua de Resurrección" de Ferré vino cuando empezaba de escribir ella después de su divorcio.  Sus obras han influido mucha gente latina y del mundo, pero fue solamente cuando tenía la libertad de pensar y expresar.)

La venganza final de la tía hacia sus opresores, los doctores, viene cuando la niña menor se reemplaza como la muñeca con la chágara.  El control que los dos doctores habían establecido sobre la tía y la menina menor está pasando al otro lado en el fin del cuento.  Ha reformado a la niña menor (o la muñeca en este parte) sin la atención de su marido con la excepción de que él quería usar toda la riqueza de la muñeca pero no podía encontrarla.  Debido al tratamiento malo del doctor menor a su esposa y sus posesiones (la muñeca), la vida tenía una manera de rechazar estas acciones y el doctor.  Ferré usa el fin donde el doctor menor ve a las antenas furibundas de las chágaras salir "por las cuencas vacías de los ojos" ("La muñeca menor" 537) como un tipo de aviso al mundo del hombre que los tiempos van a cambiar en favor de la mujer.

            El yo lingüístico permite ser expresado por ironía todos de estos temas y símbolos en "La muñeca menor" los que vienen de las experiencias del yo histórico.

Encontrado en: http://www.arches.uga.edu/~ashleymc/work1.html