Entrevista con Juan Gelman
"Esta es una época sombría en la historia de la humanidad"
El poeta vino a presentar su libro "Valer la pena" y habló sobre la situación mundial
  • Afirmó que hay un creciente interés de los jóvenes por la poesía
  • A falta de otras respuestas de las instituciones, el género se convirtió en un refugio, dijo

Escribe el poeta Juan Gelman: "¿Quién nos cuida la desesperación? A veces la voluntad se tierniza y piensa este mundo como una ilusión favorable." Las palabras se hacen hondas en Valer la pena (Planeta), el libro de poemas que el autor residente en México vino a presentar a la Argentina.

Gelman no parece inclinado a conversar sobre los hechos que tienen demudada a la sociedad mundial. Pero reflexiona: "En los casos de Nueva York y Washington hubo componentes de fe que superan todo lo que el conocimiento aporta a la civilización. No es la religión, sino lo que el hombre hace con ella. Es lo que Saramago llama "el factor Dios", no Dios. De todos modos sería reduccionista limitarlo sólo a ese aspecto, porque también interactúan intereses económicos y políticos".

El poeta mira desde una profundidad inalcanzable y levanta un muro de silencio cuando LA NACION le pregunta por su nieta, hija de su hijo desaparecido durante la dictadura militar, a quien recuperó el año último, luego de una inclaudicable búsqueda.

Quiere hablar de literatura, pero la charla deriva hacia la urgencia de vivir en un mundo que parece a punto de escaparse de las manos. Inevitable es preguntarle: si la cultura no ha servido para ennoblecer el corazón del hombre, ¿qué camino nos queda?

El poeta recuerda a George Steiner y dice, con voz cansina: "En su libro En e l castillo de Barba Azul , él se preguntaba cómo era posible que en la Europa de los años 30 y en el mundo occidental coexistieran avances técnicos, arte y literatura tan importantes junto con regímenes inhumanos, como el nazismo y el stalinismo. Años después, lo escuché en México decir que la solución iba por el lado de la ciencia. Pero eso tampoco me convence. De modo que no tengo respuestas".

En una tarde fría y húmeda en Buenos Aires, Gelman enciende un cigarrillo, pide un té y, con una mirada colmada de preguntas sin respuestas, dice: "Es difícil explicar cómo surgió Valer la pena , un libro que escribí a lo largo de varios años. Sólo puedo decir que escribo por necesidad".

Bebe su té y habla bajo: "Nadie puede proponerse escribir un libro de poemas como proyecto. Yo seguiré escribiendo poesía, porque no sé escribir teatro ni cuentos ni novelas. A lo mejor la poesía no quiere volver a visitarme. Eso puede ocurrir, porque ella siempre anda por ahí, durmiendo con medio mundo".

-A partir del 11 de septiembre comenzaron a darse cambios en ciertas pautas culturales. ¿Cómo cree que nos influirá esto?

-Estos hechos se inscriben en una tendencia muy anterior al 11 de septiembre. Hubo campos de concentración nazis, atentados terroristas y campos clandestinos de detención durante la última dictadura militar argentina. En la creación, estos hechos tardan en manifestarse, por eso es prematuro tratar de inferir tendencias. El siglo XX fue calificado como el tiempo de los genocidios. Si lo juzgáramos habría que reclamarle por los sueños y las utopías derrotadas, por el deseo no cumplido de vivir en paz, ya que desde 1945, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, no hubo un solo día de paz en el mundo. Y también por el hecho de que los avances tecnológicos siempre fueron usados para destruir.

-En un mundo tan incierto se tiene la sensación de que lo único posible es el instante. ¿Cómo lo vive?

-Probablemente no haya habido en otras épocas tantas catástrofes hechas por la mano del hombre. Creo que ésta es una de las épocas más sombrías en la historia de la humanidad. Estoy muy preocupado por lo que se avecina.

-¿Se lee menos poesía hoy que hace diez años?

-La poesía siempre tuvo un círculo pequeño, pero fiel, de lectores. Sin embargo, observo que, en distintos países de América latina, hay un interés creciente entre los jóvenes, como si buscaran respuestas en la poesía. Me da la impresión de que lo incierto pasó a ser un elemento muy denso para ellos. Quizás ese interés obedezca a la incertidumbre que hay, pero también al hecho de que la familia, los partidos políticos y las instituciones no dan respuestas a sus deseos. No abren compuertas para que esos deseos juveniles crezcan y se desarrollen. En una sociedad donde la supervivencia está formulada en términos tan duros, la situación de la gente más pobre es más trágica que la del poeta poco leído.

-¿Por qué se pondera la poesía como el género de los géneros?

-No creo que sea un género superior. Lo que hay en ella es la búsqueda de un lenguaje muy concentrado. Por ello hay diferencias en la escritura de las cosas. Algunos autores dicen que la narrativa es un 5% de inspiración y un 95% de transpiración. En la poesía también se transpira. Hemingway podía levantarse a las 6 de la mañana y escribir sus novelas hasta las dos de la tarde. Pero el poeta no puede hacerlo. La poesía no viene cuando uno quiere, sino cuando ella lo desea.

Por Susana Reinoso
De la Redacción de LA NACION

EL ESPEJO

El sueño castigado se queda
en el sueño de sí mismo, no
pendula su espanto.
¿A dónde irá con su memoria?
Entre árboles busca
una sombra verdadera
en esta duración. El sueño
era otros y es otro hoy que otros
lo niegan o creen que no existió.
No quiere encuentros falsos
y contempla su cara en un espejo
Que se detuvo y guardó
fulgores que no envejecen
mañana

(A José Saramago)

 

Perfil

Origen: nació en el barrio de Villa Crespo, en 1930. Su primera obra fue "Violín y otras cuestiones" (1956), prologada por Raúl González Tuñón.

Premios: recibió el Premio Nacional de Poesía (1997) y el Premio Juan Rulfo (2000). Su obra se tradujo a diez idiomas.

Obras: entre las más destacadas figuran "Hechos" (1974-1978), "Comentarios" (1978-1979), "Hacia el Sur" (1982), "La abierta oscuridad" (1993), "Ni el flaco perdón de Dios" (1997), "Nueva prosa de prensa" (1999).

http://www.lanacion.com.ar/01/10/09/dq_341628.asp
LA NACION | 09/10/2001 | Página 15 | Cultura