El Nuevo Diario. Sábado 24 de Febrero de 2001 | Managua, Nicaragua
(Entrevista con Gioconda Belli)
Me gusta que mi obra sea una especie de espejo literario
Carlos Midence
Gioconda Belli La escritora nicaraguense Gioconda Belli quien visita nuestro país en ocasión del lanzamiento de su nueva obra titulada El País bajo mi piel (anamá, ediciones centroamricanas y Plaza y Janés) el que se estará lanzando paralelamente en seis países, nos ha concedido una entrevista para El Nuevo Amanecer Cultural, en la que abordamos aspectos que van desde su concepción de la obra literaria hasta ciertas dimensiones de su nueva obra.CM: A qué se debe el cambio de género experimentado a través del seguimiento de su obra?
GB: Esto obedece a una especie de experimentación que todo escritor persigue. El asunto es que la poesía tanto como género y como práctica me sucede a mí. Es decir, la vivo a diario y por lo tanto se torna más inmediata, no realizo demasiado esfuerzo para plasmarla. En cambio la prosa cuando hablamos de mis novelas y ahora de este nuevo género es un trabajo más de acabado. A alguien le decía una vez que el oficio del prosista es casi un empleo, en el sentido que paso mucho tiempo puliendo las ideas, las oraciones, los capítulos, etc.
No obstante, con esto no quiere decir que aún dentro de mi prosa no practique la poesía. Es decir, en mis elaboraciones gramaticales en prosa, de una u otra forma, elaboro metáforas y otras licencias poéticas para crear un ambiente acorde con parte de mi temática que debe ser abordada de esta manera.
CM: ¿Cuál de los géneros te permite mayor libertad y cual mayor dificultad al momento de plasmarlo?
GB: A decir verdad creo que todo buen poeta debe ser un buen prosista y esto creo que me sucede a mí también. Como te dije anteriormente en el caso de la poesía ésta se me presenta de forma espontánea el resto sólo es trabajo de pulimiento:la concibo y la pulo para que brille cada palabra. En el caso de la prosa es un asunto de mayor elaboración. Para esta obra en la que siento que he ido más allá que en mis novelas anteriores, puesto que he trabajado más la estructura y ciertas técnicas propias de la narrativa, he trabajado con exactitud cada oración, cada palabra, casi como poesía, para articular muy bien ambos modos de expresión literaria.
Creo que la prosa le permite al escritor mayor amplitud en el sentido de decir, de contar y la poesía es más abstracción y permite al poeta decir sólo lo preciso que, en ocasiones es mucho con pocas palabras. Podría decir que la poesía invoca (no como acto mágico, ni encantatorio, sino de afloramiento verbal ) y la prosa evoca.
CM: ¿Qué función le atribuirías a tu obra: recreativa, denunciante, estética?
GB: Creo que todas. Me gusta que mis obras sean una especie de espejo literario en el que se vean reflejados gran parte de mis lectores. Es decir, que asuman los papeles junto a los personajes.
En esta obra busco una síntesis de lo que se puede considerar una pieza artística hoy. Una manera de inflingirle función recreativa se observa que la obra está concebida para causar un goce estético en el lector, pero a la vez para que sea espejo de sus propias vidas. Es decir, la intención es que el lector se identifique con algunos personajes no quizá para que trate de imitar sus historias, sino para que éste reflexione alrededor de ciertos acontecimientos que han marcado no sólo la individualidad de las personas, sino a una colectividad que tiene o que incluso tuvo entre sus manos un enorme y lindo proyecto.
Hay una especie de preocupación de recuperar una memoria colectiva que poco a poco se va extraviando entre nuevos acontecimientos que no tienen, digamos, el peso de muchos de los que yo cuento en este libro y no me refiero al hecho revolucionario nada más, sino a otras maneras de enfrentar la vida en la que la preocupación no era el uno mismo, sino los demás. Estoy aludiendo a formas diferentes de concebir la vida, las cuales creo es necesario retomarlas o al menos tomarlas en cuenta de una manera seria.
CM: Entonces, ¿cuál sería para vos la función de toda obra de arte: literaria, pictórica, etc en esta época globalizatoria?
GB: creo que estas funciones están asociadas a maneras de concebir la vida, como te decía anteriormente. Es decir, el artista hoy, sea escritor, pintor u otro, debe tratar de mostrale a su público que existen formas alternativas de enfrentar los tiempos que se están viviendo.
Además otra función que puede cumplir la obra en estos tiempos es la de brindar formas diferentes de gozar y gozarse a sí mismo, en el sentido que todo lector u todo espectador en el caso de la pintura, experimenta sensaciones diferentes al momento de estar frente a la obra. En el caso del libro se aplica al seno de la intimidad del lector . Este emprende una aventura con su autor y por lo tanto se da en ellos un goce interno, íntimo, es decir, el lector se ensimismiza y al final se comprende mejor a sí mismo.
CM: ¿ Cómo creés que afecte al arte, a la literatura los nuevos modelos informacionales?
GB: pienso que estos no deben asustar a los artistas. Más bién creo que si se pueden aprovechar para una mejor difusión e incluso estructuración de las obras bienvenidas sean. Me sitúo lejos, por ejemplo, de aquellos debates encarnizados entre los que defendían la televisión y los que la detractaban cuando se inventó,por el hecho de que se pensaba que iba a desplazar al libro. En lo particular no creo que la máquina suplante al libro por muchas cosas, entre las que se suentan las alas que el libro posee, además del olor agradable que despiden sus materiales y por la sensación extraordinaraia que se experimenta al estar pasando las páginas. Con esto quiero decir que yo no me he peleado con la tecnología.
En mi novela Waslala inventé un aparatito que en la actualidad ya existe, por tal razón creo que los artistas y escritores deben integrar las tecnologías como motivos escriturales e inspiracionales en el caso del arte, cosa que también ya se ha hecho.
Específicamente considero que estos nuevos modelos poseen una ambivalencia en cuanto a la manera de afectarnos. Por un lado nos perjudican porque las obras reciben a cada instante enormes cargas de competencia electrónica y por lo tanto obliga al autor a dar a conocer su obra en muchos lados. Casi puedo decir que el artista hoy ha sufrido una proceso de veddetización.
No obstante, por otro lado creo que esos modelos comunicacionales a la vez nos ayudan a difundir la obra de una manera masiva. Es decir, por ejemplo a través de Internet nos permite llegar a una mayor densidad y variedad de público. Creo que hay ese rol ambivalente en estos nuevos procesos, el reto está en saber enfrentarlos y asumirlos.
CM: ¿A qué alude esa bien lograda metáfora “El País bajo mi piel”?
GB: A te gusta, verdad.
CM: A sí, sí es muy bella.
GB: esta es una metáfora que ha sido constante aún en mi poesía. Cuando hablo de los ríos, de las montañas que cruzan mi cuerpo ya hay un esbozo de lo que sería la consumación de esta metáfora. Trato de sintetizar y de buscar una manera diferente de decir que yo siento mi país, que yo vivo mi país.
Esto funciona en dos vía: la primera sería que cuando siento nostalgia de mi patria, en un país como Estados Unidos en el que yo vivo actualmente, me refugio en ese territorio que es mío que cargo debajo de mi piel y así lo siento cerca, dentro mí. Es decir, re-construyo mis recuerdos y mi país como una especie de isla, de archipiélago en el cual me traslado tanto a sus condiciones geográficas como a sus personas. La otra manera es decir que yo amo a este país aún con todos aquellos acontecimientos que han dejado un mal recuerdo en la memoria.
CM: ¿Cómo te gustaría que leyeran esta obra como memorias, novela autobiográfica o como testimonio?
GB: me gusta más lo de novela autobiográfica, porque a dcir verdad está estructurada de esa manera y yo soy un personaje dentro de la obra. Además hay acntecimientos en los que la memoria me ha jugado una mala pasada y esto la exime de ser un testimonio en el sentido riguroso de la palabra.
CM: ¿Hay en la obra un modelo propositivo en cuanto a las condiciones de un país?. Esto lo pregunto porque en “Waslala” hay una búsqueda utópica.
GB: la verdad que lo que hay es una manera de observar acontecimientos que han signado no sólo mi vida, sino los de una colectividad y por ello te decía que lo que hay es una forma de recuperación de una parte de la historia que se puede olvidar y por lo tanto perder.
Trato de articular una mirada restrocpectiva reflexiva, podría decir, en el sentido que me gustaría que el lector se preguntara que qué hicimos con un proyecto que al fin y al cabo ha dado frutos. No obstante, no ha dado los que se esperaban, por lo tanto lo que nos queda es asumir esa responsabilidad y empujar hacia delante.
CM: ¿se considera Gioconda Belli una creadora de utopías?
GB: Que lindo. Creo que lo trata de reflejar y comunicar en mi obra es que soy optimista, que creo en los sueños y por lo tanto en la humanidad. Me gusta transmitir sensaciones positivas, aspectos claros de la vida, cuasiutópicos, pues éstos aspectos, si tratan de crear nuevas condiciones,nuevos y mejores modos de vida, muchísimo mejor.
Encontrado en: http://www.elnuevodiario.com.ni/archivo/2001/febrero/24-febrero-2001/cultural/cultural5.html