ABC.es cultural, 4 de septiembre de 2001
El país bajo mi piel
Vitalismo sandinista
En 1979, días después de que Somoza hubiera sido depuesto por los sandinistas, Gioconda Belli fue nombrada directora de un canal estatal de televisión: fue el primero de los cargos que ocupó. Belli tenía entonces treinta años, pero sus experiencias eran ya abrumadoras: hija de la alta burguesía, había sido ejecutiva de varias empresas, tenía dos hijas de su primer matrimonio y un hijo de uno de los tantos amantes que vinieron tras su divorcio (cada uno de ellos tiene su página en estas memorias) y desde 1970 militaba en el Frente Sandinista. Había recorrido Europa, sobrevivido al terremoto que destruyó Managua en 1972, ganado el premio Casa de las Américas; había sido sexualmente acosada por Torrijos en Panamá y había discutido de estrategia con Debray en París. Una vida de novela, en efecto, en cuyo relato Belli acierta a fracturar el eje cronológico, organizando estas memorias en capítulos que avanzan y retroceden a través de los acontecimientos, dándole así mayor interés y agilidad.
En Belli poesía, erotismo y revolución son manifestaciones de un mismo vitalismo; algo así comprendió Coronel Urtecho cuando escribió: «La mujer que se revela, se rebela». La propia autora no oculta cómo la militancia política fue, al principio, un subrogado para sobrellevar el tedio de su primer matrimonio.
El romance con su actual marido, un periodista norteamericano, esparce su estela por muchos capítulos: los jerarcas del sandinismo le prohibieron que continuara viéndole, por temor a que pasara información a la CIA. Pero el amor triunfó tras el descalabro electoral del Frente Sandinista, en 1990: Belli se instaló entonces en California, y desde allí se dedicó de lleno a la literatura: La mujer habitada (1988) fue su primera novela, a la que siguieron otras dos, además de varios libros de poesía. El país bajo mi piel, pleno de candorosa picardía, es, también, un vivaz testimonio acerca de los últimos años de la sanguinaria dictadura de Somoza y del agitado gobierno sandinista. La revolución nicaragüense fue capaz de acabar con más de cuarenta años de dictadura y, una década más tarde tras resistir el brutal hostigamiento de la Contra promovida por Reagan, aceptar su derrota en las urnas. Belli fue protagonista de esa singular página de la historia del siglo XX, y lo mejor de su libro está en la minuciosa reconstrucción de aquellos acontecimientos.
Gioconda Belli, que se autodefine como una «Quijota», aparece en este libro como una Bovary invertida en el espejo del siglo XX: sus literarias apetencias de vida, su desbordante ensoñación no la arrastran al suicidio, todo lo contrario: la convierten primero en poeta laureada, después en ministra revolucionaria, finalmente en feliz esposa y madre en una playa californiana.
Edgardo Dobry
Encontrado en: http://abc.es/cultural/historico/semana-67/fijas/libros/escaparate_015.asp