La mujer superviviente,
"El país bajo mi piel. Memorias de amor y de guerra" de Gioconda Belli.

La autora nicaragüense, Gioconda Belli, en un texto de carácter autobiográfico hace un repaso de la historia reciente de su país junto con una celebración de la capacidad de amar .


 

Ya son varios los libros de carácter testimonial o autobiográficos que se han escrito acerca de la historia del Frente Sandinista -movimiento revolucionario nicaragüense que llegó al poder por vía armada en 1979-. En la década del 80 se dieron libros como 'La montaña es algo más que una inmensa estepa verde' y 'Canción de amor para los hombres' de Omar Cabezas; 'La marca del zorro' de Sergio Ramírez; 'La paciente impaciencia' de Tomás Borge, entre otros. Y en la década del 90, 'Adiós muchachos' de Sergio Ramírez Mercado. Todos con un corte testimonial y todos sin distinción -aun por encima de las disidencias- dan perfil a la leyenda heroica del Frente Sandinista en su lucha contra la dictadura. A esta serie épica viene a sumarse el más reciente libro de Gioconda Belli, 'El país bajo mi piel. Memorias de amor y de guerra' (Plaza & Janés).

Además de afiliarse al espíritu de gesta, el libro nos da una visión íntima de la historia de Nicaragua de las tres últimas décadas del siglo XX. El recorrido histórico parte de la década del 70, cuando Nicaragua era gobernada por la familia Somoza bajo un régimen de terror y corrupción, también cuenta la destrucción total de Managua producto de un terremoto en 1972, y parte de la historia interior que llevó al Frente Sandinista al poder en 1979.

En este libro Belli cuenta como ella, una mujer de clase adinerada, se integró a un movimiento guerrillero en un mar de contradicciones y como al final se sobreponían sus convicciones.

Aunque el libro se anticipa como historia de amor y verdaderamente describe a una mujer que ama a muchos hombres, su rasgo de mayor mérito quizá es ser un libro escrito con admiración por la mujer, antes que el amor a los hombres se impone el amor al ser de la mujer, celebración de la plenitud de ser mujer sin redundante retórica.

Los mejores cuadros y tal vez los más intensos son los que vinculan a personajes mujeres, el agudo retrato de la madre recreado en un perfil inteligente y audaz, o el drama de las parturientas en un hospital costarricense. En cambio los perfiles en los que se describe a hombres se deja de notar un preámbulo mítico que es en última instancia generoso, casi compasivo, con conclusiones mordaces que en todo caso hacen descender lo mítico a lo terrenal.

Aunque la narración recurre sutilmente a la leyenda, son más conmovedores los planos íntimos de la protagonista, el margen de crisis en el que se ve situada ante la disyuntiva de sacrificar sus relaciones personales por una causa colectiva.

Políticamente el libro es menos preciso, es claro en su crítica a los métodos de algunos dirigentes sandinistas, especialmente de los hermanos Humberto y Daniel Ortega, pero esta claridad no llega a una valoración total de los métodos sandinistas, no sabemos si para la autora los 'errores' son simplemente los Ortega o el tipo de revolución que se tenía como ideal.

Pero el aspecto mejor logrado de la obra es la personalidad que se desprende de la lectura de este libro, una mujer con una gran capacidad de autoafirmación y un vivo sentido de sobrevivencia.

Pese a que su autora niega declararse como simplemente feminista, el libro bien tolera una 'lectura de género' y en este caso sería el más perspicaz de los libros de Belli, el que con mayor agudeza expresa la visión de mujer, la que mejor penetra en los hombres y sus variadas personalidades. En esta obra Belli muestra un gran sentido para analizar sus relaciones con los hombres, es llana cuando señala defectos, las cualidades aunque las estiliza siempre están dentro del marco de lo posible y muestra una gran capacidad para sobreponerse a los aspectos dolorosos, sabe incorporar el dolor a su experiencia.

Siempre es difícil determinar en un texto de esta índole, un margen que separe lo de valor personal y lo de valor colectivo, es decir, separar lo biográfico y subjetivo, de lo histórico. Pero no se puede negar que este libro de Belli porta parte de los sacrificios de un pueblo, el nicaragüense, al que le ha costado construir su destino.

Juan Sobalvarro es poeta, crítico literario y editor de la revista literaria 400 Elefantes

Encontrado en: http://www.literateworld.com/spanish/2001/resenas/dec/resebelli.htm