Gioconda Belli. Truenos y arcoiris (1979-1982)

 

FIN DE UN SUEÑO

Entre mis dedos se ha quedado un sueño.

Se ha quedado dormido como un tierno.

Apenas alcancé a tocar sus delicadas alas

alistándose para el vuelo.

Apenas si lo sentí llegar en un canto...

No estoy triste por haber soñado.

Estoy triste por toda la arena que se me quedó en las manos

esperando el castillo que habría de surgir

desafiándolo todo:

vientos

mareas

malos augurios de los sacerdotes del tiempo.

Triste estoy

por lo que pudo haber sido.

Porque hubiera podido ser tan hermoso,

(pleno y soleado

arco iris después de las lluvias.

Hubiéramos podido inventar el amor

desde tanta esquina diferente,

irlo haciendo en un modo

nunca visto antes del mundo.

Porque podíamos.

Teníamos la magia,

la fórmula secreta,

el gozo por descubrir alquimias

encerradas en la memoria de la tierra

Pero no tuvimos, amor

las alas amaestradas

que requería nuestro sueño

y nos quedamos allí,

en el umbral del poema,

mirándonos apenas

y sabiendo

que pudo haber nacido

y no lo despertamos a tiempo.