Gioconda Belli. De la costilla de Eva (1986)

 

FURIAS PARA DANZAR

Voy a cantar mi furia iluminada,

desembarazarme de ella

para poderte amar

sin que cada beso

sea mi cuerpo extendido y desnudo

sobre la piedra ritual.

Yo he amado hombres hermosos,

violentos, dulces, tristes y joviales.

En todos he buscado la luna,

los flujos y reflujos, la marea.

Yo he sido un volcan desparpajado

arrojando lava

y una gaviota volando a ras del agua.

Una paloma alimentando sus pichones,

una leona recorriendo majestuosa las selvas.

He andado veredas de todas suertes

y he sorbido y sudado la vida que me dieran.

He conocido inviernos tormentosos

y los veranos secos en que la piel se parte

con la tierra.

He caminado a lo largo y lo ancho

volado máquinas de todas las especies.

He conocido muertes

y las he amado cubiertas de musgo y lagrimas.

Mas heme aquí levantando arenas de castillos de agua.

Heme aquí danzando alocadamente espejos sin imágenes.

Árbol que se sacude enfurecido las flores

para quedarse desnudo y solo en el atardecer.

Esgrimo bandadas de aves migratorias

que buscan perseguirte en el espacio.

Doblo las ramas del mundo enardecido

y te doy a beber sudor de multitudes.

Te desdeño y acaricio los rizos negros

de la cabellera.

Callo o me lanzo a decir incendidos discursos.

Uso hechizos de mujer o fríos razonamientos de sabios.

Agoto municiones en un combate de enemigos invisibles.

Algún día saldrás del laberinto.

Caminarás por jardines pacíficos atado de recuerdos.

Yo rabiaré las noches

y el tesoro de mis alondras submarinas

estará sumergido en el valle donde nace el huracán.

Ahora salgo descalza piel

a recorrer avenidas

en la desenfrenada carrera de los venados.

Ya se sosegará mi corazón

tejedor de suerte y telarañas.

Ya me sacudirán terremotos

para crear tenues ciudades

paisajes delineados en la espuma.

Algún día moriré de morirme.

Te dejaré tatuado de ruiseñores.

Creceré enredaderas en torno

a tus noches lejanas.

Las espirales de este tiempo que se esfuma

te traerán en el olor de las azaleas

esta mujer que canto

contra Penélopes

para un sordo Ulises navegante.