Gioconda Belli. De la costilla de Eva (1986)

 

PETICIÓN

Vestime de amor

que estoy desnuda;

que estoy como ciudad

-deshabitada-

sorda de ruidos,

tiritando de trinos,

reseca hoja quebradiza de marzo.

Rodeame de gozo

que no nací para estar triste

y la tristeza me queda floja

como ropa que no me pertenece.

Quiero encenderme de nuevo

olvidarme del sabor salado de las lágrimas

-los huecos en los lirios,

la golondrina muerta en el balcón-.

Volver a refrescarme de brisa risa,

reventada ola

mar sobre las peñas de mi infancia,

astro en las manos,

linterna eterna del camino hacia el espejo

donde volver a mirarme

de cuerpo entero,

protegida

tomada de la mano,

de la luz,

de grama verde y volcanes;

lleno mi pelo de gorriones,

dedos reventando en mariposas

el aire enredado en mis dientes,

retornando a su orden

de universo habitado por centauros.

Vestime de amor

que estoy desnuda.