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Graciela Torres |
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| Graciela Torres ha
publicado densos libros de poesía. Diremos que ella ha vivido honda y
poéticamente en el mundo de la medicina y sin dejar de ser médico, la
escritora palpitante y amante de la pediatría, nos entrega sus versos
fuertes y clamorosos, en los que sus vivencias como médico se las
entrega al poeta interno que lleva consigo.
Graciela Torres es fundadora de la original fonoteca Voz y Poesía a través de discos de corta duración y la voz viva de los poetas venezolanos. Entre sus libros publicados tenemos los siguientes: Estación del Silencio (1971), Los Naipes de la Lluvia (1977), Carta a Bolívar (1983 y 1992), Poemas solares (1987), El poeta es el Pueblo y Un País más allá del Hombre (Inéditos). Se prepara una reunión con sus mejores poemas. Es miembro de la Asociación de Escritores de Venezuela (AEV), del Círculo de Escritores de Venezuela, e Iberoamericano de Nueva York (CEPA), (fue distinguida con el Premio Círculo de Escritores de Venezuela el año 1992), Letras Femeninas (Universidad de Colorado, USA); de la Comunidad de Escritores Latinoamericanos (México), y ha sido designada miembro de la Academia Internacional de Letras, Ciencias y Arte de Pontzen, con sede en Nápoles, Italia. Graciela Torres, recientemente, ha sido reconocida como Miembro Numerario de la Asociación Mundial de Escritores (AME), que funciona en Castrocalbón, León, España. Es miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, Presidente de la Asociación de Médicos Escritores de Venezuela y de la Sociedad de Estudios Vallejianos de la Universidad de Trujillo, Perú.
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| Graciela Torres es fiel a
lo que escribe, leal y solidaria con sus amigos, escritores y poetas.
Nació en Higuerote, cerca del mar Caribe, distante de Cabo Codera. Gran
parte de su pubertad y juventud la vivió en los Estados Unidos de
Norteamérica y por eso su lenguaje extenso, está concebido allá y
pensado en el sur del Continente, en Caracas, su "ciudad
absurda" de múltiples contrastes. Pero ella, parada sobre sus
hombros, ha sabido soportar diversas "quemaradas" en la vida y
he ahí su obra; se mantiene firme a sus principios y no tiene más
salida que la de su propio corazón, con el que escribe y ama: desde un
niño, como pediatra, hasta un anciano moribundo que quiere vivir, sin
olvidarse de sus familiares cercanos.
Sería largo enumerar lo que ha hecho Graciela torres en su vida como escritora y como médico, citar los galardones que ha recibido, las organizaciones sociales a las cuales pertenece, los viajes que ha realizado y, sobre todo, lo que vive y quiere. Ama a su Venezuela; pero siente escapársele de sus manos. Quemarada es la fijación de ese amor; es el palpitar de su ser creador y el libro de poemas que la coloca entre las más importantes escritoras de su país. No ha sido fácil transcribir esto al público pero escrito está y no hay retroceso posible cuando se quieren hacer las cosas. Además diré, que cuando las obras cuesta realizarlas, es porque perdurarán. Melitón Salazar Caracas - Venezuela |
LA SED
Estatura precoz de los enigmas
Barrido asueto
donde un grillo tripula mis angustias
Valijas de tedio
Preludio de puertos aburridos
reclaman barcos y destinos
Hoy codifico el color de la nostalgia
viajo hacia el sur de alguna letra
renuncio a los andamios de la sed
deambulo
camino a tientas
Aguas de olvido
Decimales de alegría
a veces decimales de tristeza
Fugitiva estructura que me cubre
Crédito de angustia
Canto precoz de mis azules
Tarde
pregúntale a la noche
si no comparto con las horas
este salobre pan que a veces
delata sabor de soledades.
CANTO A WALT WHITMAN
Canto Walt Whitman a tu voz
tu sol ascendente me sonríe
En denso amanecer de hierbas entre hojas llenas de espacios
regreso a tu voz alucinada
a tus poemas "lo que yo siento lo mismo
sintieren otros"
Los bosques traen sus monedas lunares
Mi universo dibuja tu horizonte
la palabra llega en marejadas de asombro
mediodías fluviales
quiero decirte poeta que aún estamos
aún existen ojos que se miran
en el infinito azul de tu retina
En este hoy espejo de tu nombre
recibo tu palabra
sol que ilumina
los pasos
la senda
y también la más absurda oscuridad
Creaste bosques en la ciudad gris
hasta este rincón
llegan tus luces radiantes de Manhatan
Quisiera decirte que tu palabra lanza retos de amor
pedazos de sol sobre los días
Enséñame la ruta de tus verdes
La isla pez donde naciste
en retablos de invierno
regresas a la edad de mis afectos
absorbo tus ciudades de Cristal
tiza blanca de los sueños de hierba
transformo en Hojas de Hierba mis cenizas
recibo tu legado
Ruecas de estambre visionario
anuncian las comarcas del humo
Mi piel
rostro antiguo
fugitiva estructura que me cubre
ata el alma con el hilo de todas las edades
Me fugo
canto
clamo a la multitud
tomo tu palabra para mí
y también para este canto
Recibo tu eco
tu poema "Nunca hubo más principio que ahora
quédate conmigo este día y esta noche
tuyo será el origen de todos los poemas
serás dueño de los bienes de la tierra y del sol
aún quedan millones de soles"