Horacio Castellanos Moya.El arma en el hombre.
Eduardo Castañeda H.
El arma en el hombre (Fragmento)
“El dispositivo de defensa parecía simple: dos escoltas rondaban los alrededores, dos permanecían vigilantes en la planta baja, otros dos dormían en la primera habitación al salir de las escaleras y al fondo del pasillo estaban las habitaciones del jefe de escoltas y del mero hombre. Lo más delicado era el sistema electrónico de alarmas, los cuatro doberman y los potentes reflectores.
Uno se encargó de desactivar las alarmas, Dos y Tres inmovilizaron con dardos a los perros y Rudy y yo les cortamos el cuello a los centinelas. Luego penetramos a la casa. Yo fui primero. Los dos tipos no alcanzaron a reaccionar: estaban en los sofás, viendo la tele, cuando las ráfagas de las subametralladoras con silenciador los impactaron. Subimos las escaleras: Dos y Tres se dispusieron a asaltar la primera habitación, mientras Uno y yo fuimos hasta el fondo del pasillo: él tendría al mero hombre y yo cobraría mi factura con el jefe de escoltas. Rudy permanecía en la primera planta. Pero Dos y Tres no salieron de la habitación en los siete segundos planificados. Uno me miró con preocupación. Me indicó la opción C: él penetraría a aniquilar al mero hombre, al objetivo supremo, mientras yo permanecía en el pasillo. Y así lo hizo. Pero pasaron otros siete segundos y ni Uno, Dos ni Tres, volvían al pasillo. El silencio era total. La operación se había ido al carajo. Al menos me llevaría a mi presa. Fui abriendo la puerta con cautela: la habitación estaba a oscuras. Embestí rafagueando hacia la cama, pero no había nadie ahí. De pronto alguien encendió la luz. Y los vi, del otro lado de la habitación, apuntándome con regocijo: el mayor Linares y dos escoltas que habían sido mis compañeros donde el coronel Castillo. El mayor me ordenó que tirara el arma al suelo y pusiera las manos tras la nuca. Fui moviendo la subametralladora hacia el frente, agachándome, como si fuese a depositarla, pero sólo flexionaba mis piernas para el salto. Y apreté el gatillo. Las armas de ellos no tenían silenciador. Sentí los impactos sobre el chaleco y un ardor en la parte izquierda de la cadera. Me parapeté tras la cama; el mayo y un escolta tras el sofá; el otro yacía en el suelo. El mayor me gritó que no fuera imbécil, que me rindiera. “Que se rinda tu madre”, le contesté e hice volar la luz. Empuñé la pistola con la mano izquierda, la subametralladora con la derecha y rodé en ofensiva. Les sorprendí por el flanco. El mayor aún respiraba cuando le machaqué la cabeza con la culata de la pistola: me quité el guante para tomar sus sesos y restregárselos en lo que le quedaba de rostro.” (...)
Horacio Castellanos Moya. El narrador, ensayista y periodista salvadoreño nació en 1957. Desde 1979 ha salido y vuelto a su país en varias ocasiones. Residió en Canadá, Costa Rica, España, y actualmente vive en México, donde ya había estado por una larga temporada, años atrás. Actualmente ocupa un cargo importante en un semanario político nacional, puesto que ejerce no sin cierta esquizofrenia, confiesa, por el tiempo que le tiene que dedicar a éste y a su carrera literaria.
Buen conocedor del oficio periodístico, en su país ha ocupado la subdirección de dos publicaciones. Es autor de tres novelas: La diáspora, Baile con serpientes y La diabla en el espejo. Además, ha publicado cuatro volúmenes de relatos entre los que se encuentran: Perfil de prófugo y El gran masturbador; y el ensayo Recuento de incertidumbres. Cultura y política en El Salvador.
El arma en el hombre es el relato que de viva voz hace un ex soldado contrainsurgente apodado Robocop, con el que Castellanos retrata lo que pudo haber sido la vida en la trinchera de enfrente de la guerrilla. Esos oscuros años en El Salvador son narrados de una forma que consigue situar en sus circunstancias a los personajes de ficción, que bien podrían ser los de la realidad. A la vez que se puede apreciar la densidad de la vida en esos años para mucha gente involucrada en el conflicto, el libro puede saborearse como una historia de aventuras, una divertida película de acción.
Encontrado en: http://www.puntog.com.mx/2001/20010210/CCC100201.htm