Maximiliano Sarmiento Moreno


 

Semblantes

 

Semblantes, foscos, noctámbulos y distorsionados,

Prisioneros de sombras y jarana,

Baluartes de penas y alegrías,

Lejanos de vida y cercanos de galena.

Bajo el puente, cerca del crepúsculo

Se pasean, tranquilos y excitantes,

Sin prisa alguna, sin miedo al alba,

 

Sus talantes, anodinos  nada dicen

Se mueven como minúsculos corpúsculos por la vertiente quebrada,

Por la lluvia que  azota el lugar, posando  su pérfida silueta sobre los cuerpos húmedos y excitantes del mocerío, que pasea sin mayor prisa que la del  viento que sopla y atropella con un sabor cándido sus rostros embelesados y perturbados por la grata sensación del olvido.

Alienándolos  azarosamente el uno al otro, como la flor primaveral que resguarda mi alcoba, a la espera de los céfiros del verano para emigrar, al tiempo que mis ojos cobardes de mirar y osados de escuchar, ya no sienten sus pasos ni suspiros y lejos, en la espesura de la niebla, los ve disiparse entre  la infamia del amanecer, mientras su color grisáceo se exaspera y decae, Al son del paroxismo bucólico de los paisajes .

Del puerto de Malta, para nunca mas volver...