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  • El pudor del pornógrafo. Sudamericana, Buenos Aires, 1984.

Cartas, cartas que se intercambian dos amantes fascinados por la justeza posicional de su separación. Cartas que interrogan vehemente (con evidencias escénicas que son lo contrario de lo obsceno) el móvil de toda relación amorosa: la reciprocidad. Correspondencia a la vez apasionada e irrisoria: a veces el equívoco pone pone en juego el oficio de uno de los que escriben y amenaza con transmutar esa pasión en núbil nouvelle. Hay también indicios que exaltan la emergencia de un plano narrativo equívoco (la pornografía que el título promete); consecuentemente, el pudor confesional los atrasa, los atraviesa o los confunde.

Pasión de Ursula, pasión del corresponsal, pasión del pornógrafo: no se trata, en efecto, de sustituir una pasión por otra sino de retorcerlas en una escritura obsesiva y engañosa que parece ocultar en sus pliegues siempre un matiz más (más exacto, más insuficiente). Entre la exhibición y la mirada, entre la fe y el descrédito, entre el cumplimiento y la espera (la última inversión no es caprichosa), El pudor del pornógrafo remite a cierto mundo inmóvil, a cierta vocación suspendida...

¡Oh debilidad del escribir que otro escribir provoca y alimenta!, leemos (y somos hipócritas lectores, cisnes tenebrosos). ¿Cómo no reconocer el placer en un texto que contempla tan minuciosamente nuestra condición y sabe hacer del escribir su intriga y su acontecimiento. (Texto de Luis Chitarroni, en la contraportada).

  

 

  • Manuel Puig. La traición de Rita Hayworth. Biblioteca Crítica Hachette, Buenos Aires, 1986.

Desde La traición de Rita Hayworth (1968), su primera novela, el nombre y la obra de Manuel Puig han venido acompañados de un cierto escándalo. No tanto el que a lo largo del tiempo alteró casi sistemáticamente la susceptibilidad del poder, atrayendo sobre sí las torpes iracundias de prohibiciones y censuras, como el que afectó desde siempre las clasificaciones, los juicios y las valoraciones que irradia la institución literaria. El escándalo Puig deriva más bien de la curiosa ubicuidad de su literatura, capaz de generar resonantes éxitos comerciales pero también de ofrecerse a la aséptica exploración de los especialistas. En el origen del efecto escandaloso, pues, se encuentra esta doble rentabilidad, económica y simbólica.

Escritura bastarda, cementerio de esa propiedad literaria, el estilo, que desaparece sepultado bajo una prodigiosa multiplicación de materiales y géneros "indignos", la escritura de Puig no ha dejado, sin embargo, de ser diseccionada por los instrumentos "altos" de la crítica, que la sometieron (privilegio de pocos escritores de la generación de Puig) a las miradas prestigiosas y prestigiantes de la modernidad (psicoanálisis, estructuralismo, crítica ideológica). Así, sucesiva y simultáneamente, la obra de Puig ha sido interpelada como una denuncia de la alienación impuesta por los medios masivos de comunicación, como una reflexión sobre las intervenciones del poder sobre la sexualidad, como la reivindicación culta paródica del Kitsch y las estéticas del mal gusto.... (Fragmento de la introducción)

   

 

  • El coloquio. Emecé, Buenos Aires, 1990.

En la noche de su trigésimo sexto cumpleaños, Pablo Daniel F. reanuda el asedio sobre Dora D., su ex esposa. Sólo quiere volver a su lado. Pero entre ese designio sentimental y su sangriento desenlace hay un dilatado paréntesis de misterios, una larga noche pródiga en equívocos e incertidumbres.

Cerca del lugar de los hechos, seis personajes intentan reconstruir la historia de ese desenfrenado despecho. Como en una película muda que de pronto recobra el habla, como en un diálogo platónico interpretado por Buster Keaton y Harold Lloyd, dos poicías, un psiquiatra, un testigo, el padre del amante lastimado y su esposa, Greta, se obstinan en esclarecer los acontecimientos discutiendo, y quizá discutiendo terminen llevándolos a cabo. Juristas chiflados, filósofos delirantes, confunden los alegatos con pasos de comedia. El coloquio es el acta de ese disparatado tribunal: allí la ley es todo y es una farsa, la razón linda con la demencia, y la verdad es tan diáfana como una alucinación. (Contraportada).

  

 

  • Wasabi. Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara S.A. Buenos Aires, 1994.

Invitado a una residencia de escritores en Saint-Nazaire, un joven narrador argentino se traslada luego a París para asistir al lanzamiento en francés de una novela suya. Una inexplicable anomalía física, ligeros inconvenientes con la salida de su libro y un inesperado viaje a Londres de su mujer lo llevarán, casi imperceptiblemente, a una experiencia desmesurada y reveladora. La anormalidad se transforma en deformidad; los inconvenientes con su libro, en la búsqueda criminal de un escritor de vanguardia retirado; la ausencia de su mujer, en la comprobación de una pasión absoluta y consumida por los celos.

Viaje alucinado y cruce de géneros, Wasabi es un relato de amor y de aventuras improbables; pero también una parábola perfecta de la difícil asunción de la madurez. Y con el impecable tejido de su escritura Alan Pauls se asegura un lugar de excepción dentro de la nueva narrativa argentina (Contraportada)

  

 

  • Lino Palacio: la infancia de la risa. Espasa Calpe (Espasa Humor Gráfico), Buenos Aires, 1995. 
 

 

  • Como se escribe. El diario íntimo. El Ateneo, Buenos Aires, 1996.

Se escribe un diario para dar testimonio de una época (coartada histórica), para confesar lo inconfesable (coartada religiosa), para "extirpar la ansiedad" (Kafka), recobrar la salud, conjurar fantasmas (coartada terapéutica), para mantener entrenados el pulso, la imaginación, el poder de observación (coartada profesional). Musil lleva un diario para historiarse a sí mismo, para examinarse el cuerpo bajo el microscopio de su propia prosa; Mansfield escribe con el propósito de aliviarse y, por fin, "emerger". Jünger, para contrabandear el horror bajo la forma de "criptogramas" y "arabescos cifrados"; Pavese, para llevar a cabo un minucioso, implacable "examen de conciencia"; Barthes, para consumar un ejercicio meramente experimental... ¿Y si todo ese variado repertorio de funciones se redujera a una sóla fórmula, arcaica pero eficaz: conocerse a sí mismo? ¿Por qué, en el impulso que mueve a un escritor a escribir su diario, tendría que haber algo más o algo que no fuera la decepcionante humanidad de un deseo que se cansa pero no muere: el deseo de ser sincero?

  

 

  • El factor Borges. Nueve ensayos ilustrados. Nicolás Helft, Alan Pauls. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2000.

Este libro con título de novela de espías es un ensayo ilustrado. Una reflexión que, oscilando entre el texto y la imagen, sale en busca del factor Borges, ese elemento singular que hace que Borges sea Borges y que el mundo, desde que se ha escrito un cuento llamado 'El Aleph', nos parezca cada día un poco más borgeano. Pero no hay un elemento Borges, sino muchos. Y esto anima la búsqueda de los autores no sólo a través de las obras y la vida del escritor, sino también en esa dimensión paralela -a la vez íntima y masiva- poblada de fotos, imágenes, dibujos y manuscritos que es la iconografía borgeana, muchas de cuyas piezas se reproducen en estas páginas por primera vez.

 

 

 

 
  • El pasado. Anagrama, Barcelona, 2003

Después de trece años de amor, Rímini y Sofía se separan. Para él, que ya ronda los 30, todo vuelve a ser nuevo. Pero su relación con Sofía no ha muerto, ha cambiado de forma. Y cuando vuelve y lo sorprende, emboscándolo en un recodo oscuro, el amor tiene el rostro del espanto. Sofía reaparece una y otra vez en su horizonte para reconquistarlo, martirizarlo o salvarle la vida. Así, Rímini va hundiéndose en un abismo de pesadilla o de comedia, y su calvario sufrirá un vuelco inesperado cuando conozca a las Mujeres que Aman Demasiado, una célula terrorista emocional liderada por Sofía. Entre el analítico Stendhal de "Del amor" y las feroces psicopatías matrimoniales de Philip Roth, "El pasado" es un relato ejemplar, quizá entre Marcel Proust y Seinfeld, extraordinariamente sutil, que se lee con emocíón y entre carcajadas heladas, sobre las metamorfosis que sufren las pasiones cuando entran en el agujero negro de su posteridad.
 
  


 

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