Nicolás Helft, Alan Pauls. El factor Borges. Nueve ensayos ilustrados. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2000.

 

Reseña por Ana Camblong

Leer el título-texto podría orientar una primera incursión que parte de la palabra factor y dispara una miríada de alternativas sobre la factura del volumen. De hecho, el título resulta atractivo por su originalidad y su singular construcción, lo que podría de inmediato aplicarse igualmente al libro en su conjunto. En caso de que factor se tome como sinónimo de hacedor, se estaría poniendo el eje en un campo semántico privilegiado por el propio autor para  definir el perfil ideológico del artista, su mitología y sus configuraciones públicas, aspectos que se atienden desde distintos puntos de vistas. A la vez, el vocablo aglutina resonancias anacrónicas y reciclados posmodernos, tal como se despliegan en las lecturas críticas de los ensayos. En cambio, si la palabra factor reúne por antonomasia, los innúmeros factores de una retórica laboriosa, sofisticada y prolífica, podría remitir las interpretaciones a esa factoría impresionante de estrategias y procedimientos discursivos trabajados con afán en un proyecto estético vitalicio. Esta perspectiva también está contemplada por la lectura crítica con certero equilibrio, se da cuenta de la meticulosidad poética sin abundar en tecnicismo.

El encuadre bosquejado permite insertar en dicho orden factorial, los ensayos ilustrados, un formato híbrido que ensambla materiales heterogéneos. En efecto, el montaje consiste en articular la iconografía borgesiana, tan consagrada como sus textos, (fotos del autor, de la familia y amigos, manuscritos, portadas, páginas, lugares y casas vinculados al escritor y su obra), con las entrevistas, con los testimonios, con las biografías y autobiografías, con bibliografía especializada, con la producción literaria del autor, todo presentado en los mismos recorridos interpretantes de la escritura ensayística. El experimento merece algunas consideraciones: 1) cada uno de los ensayos indica, desde el título mismo, un conocimiento integral y consistente del material que tienen entre manos los autores; 2) el discurso crítico adopta una andadura distendida, precisa, elegante y a la vez accesible a diversas competencias lectoras; 3) lo accesible no menoscaba el rigor de la propuesta, ni el acierto alcanzado en la compatibilización de tópicos infaltables en el mito borgesiano, con inteligentes alternativas de interpretación; 4) el entramado entre el desarrollo del ensayo y la remisión a notas que despliegan claves del universo-Borges, introduce una dinámica efectiva en el texto, permitiendo abordar documentos y orientaciones de lecturas disímiles; 5) al final de cada ensayo se consigna un “mapa de lectura” que no sólo registra una bibliografía básica, sino que además comenta con sobria mesura posibilidades de ampliar las decisiones del lector. En síntesis: cada ensayo logra seducir con sus ilustraciones, pone en escena avatares y artefactos ilustres del gran hacedor y ensaya otra modalidad de ilustrarse o devenir ilustrado en la actualidad.

Si bien es cierto que un inventario de los ensayos cercena el mérito de la escritura, que también está puesta en juego con estilo impecable, al menos brinda una aproximación de sus temáticas, por tanto enumeramos: Uno. Un clásico precoz (búsquedas europea y local, vanguardia y criollismo, experimentación y armonías clásicas, precocidad intelectual y destino artístico, paradójicas adscripciones políticas y estéticas). Dos. Libros en armas (el culto por los antepasados, configuración mítica de linajes, controversias políticas, el cruce con otros autores argentinos, polémicas, Borges “peleador”, otra lectura de “las armas y las letras”, destino sudamericano). Tres. Política del pudor (el pudor argentino, atenuación, tono y estilo, protocolo de clase). Cuatro. El decir argentino (el decir de Borges, voces del padre y de Macedonio, fuentes orales de los textos). Cinco. Letra chica (la lectura: dimensiones, estrategias y adicciones de Borges, márgenes de la ciudad y del texto, tesoros paradójicos). Seis. Peligro: biblioteca (lecturas infantiles, enciclopedias, propiedad y ficción del saber, necesidad, azar, razón e insensatez, bibliotecas, libros y mundos). Siete. Segunda mano (parasitismo, abolición de fronteras, elogio de la infracción, violencias, traducciones, tráfico de fuentes, imaginación y aventura, manipular contextos, Menard, Buenos Aires). Ocho. Cartón pintado y metafísica (metáfora y recepción, interlocutor, prologuista, colecciones, escrituras “laterales”, ensayos, noción de infinito). Nueve. Loca erudición (cultura resumida, humor, la risa en el corazón del pensamiento, el sabio idiota, héroes menores, impunidad y seudónimo).

El pequeño Aleph gira vertiginoso para mostrar la diversidad de aristas y facetas de este universo simple y complejo, compuesto por tales y cuales factores, pero infinito en sus combinaciones y efectos; un compacto que atesora ese mito que excedió a los iniciados y se propaló masivamente a través de los medios de comunicación. El raro objeto se presenta en un volumen bello como una joyita, con diseño y diagramación excelentes, invitando al lector a disfrutar de una experiencia estética desde el cuerpo mismo del texto. El lector lego podrá descubrir con placer datos, claves, entradas y salidas, itinerarios posibles, lo que de ningún modo excluye al especialista, quien podrá deleitarse con un trabajo intelectual lúcido y creativo.

Encontrado en: http://www.hum.au.dk/romansk/borges/vb13/helft.htm