Llega a Chile la celebrada biografía Manuel Puig y la Mujer Araña
Recrean la historia íntima del primer escritor pop
Escrito por la académica Suzanne Jill-Levine y publicado por Seix-Barral, el libro reconstruye la vida del escritor argentino, revela desconocidos romances con estrellas del cine y desnuda los secretos de su creación.
Andrés Gómez
Manuel Puig quería hacer cine. Con ese fin había viajado a Roma en 1958, para estudiar en el Centro Sperimentale di Cinematografia. Pero los guiones que escribía no lo satisfacían y al parecer tampoco funcionaban. A principios de 1962 tuvo una idea: "Siempre había estado sumergido en las películas, pero cuando las películas dejaron de ser tan buenas, el sueño se esfumó. ¿Qué quedaba que fuera sagrado? Recuerdos de las películas de infancia. Me refugié allí... Estaba fascinado por la posibilidad de recrear momentos en que era un niño hundido en su butaca de cine, y cómo despertar de aquello no traía ningún placer. El sueño en sí lo hacía, pero no el despertar".
A los 30 años comenzó a trabajar en el gran guión de su infancia, basado en los recuerdos de General Villegas, la ciudad de la pampa donde nació el 28 de diciembre de 1932 y donde se enamoró de los filmes y las glamorosas divas de la edad de oro de Hollywood. Ese manuscrito se transformaría, cinco años después, en la novela La Traición de Rita Hayworth, libro que generó bandos de entusiastas admiradores, como los escritores Juan Goytisolo y Guillermo Cabrera Infante, y abiertos detractores, como Mario Vargas Llosa.
La historia de la novela y de su autor la relata la académica Suzanne Jill-Levine en Manuel Puig y la Mujer Araña, una exhaustiva biografía publicada por el sello Seix Barral. El volumen llega al español con una estela de elogiosas críticas recibidas en Estados Unidos, donde además fue un éxito de ventas.
Suzanne Jill-Levine conoció a Puig en 1969, tradujo varias de sus obras al inglés y en este libro hace una notable relación entre su vida y sus creaciones. "Este libro fascinante es indispensable para cualquiera que esté interesado en la obra de Puig", escribió Vargas Llosa en The New York Times. Unas líneas más adelante, sin embargo, se encargaba de situar la escritura del argentino: "Creo que es más ingeniosa y brillante que profunda, más artificial que innovadora, y demasiado dependiente de las modas y los mitos de su época". "Manuel quería hacer música, después películas; después, como guionista fallido, se convirtió en novelista", dice la biógrafa, para quien Puig es "el primer novelista pop del continente".
Jill-Levine describe la infancia de Juan Manuel Puig como solitaria, triste y en conflicto con su padre. En un medio provinciano y machista, el niño sensible que era halló refugio en el cine, el teatro y algunas amiguitas con quienes se disfrazaba. Al mismo tiempo, participaba en juegos homosexuales con compañeros de la escuela y, de a poco, descubría que los hombres lo excitaban más que las mujeres.
A los 10 años, un tipo de 15 trató de violarlo, hecho que lo marcaría durante largo tiempo. La biografía se extiende también en el periplo europeo de Puig, época en la que se acercó al mundo del cine y conoció a varias estrellas, como Vivian Leigh, a la que intentó convencer de actuar en uno de sus guiones, pero ella se mostró más interesada en llevarlo a la cama que en leer su texto, o Yul Brynner, con quien -revela la biógrafa- tuvo un romance.
Tras la dilatada publicación de La Traición de Rita Hayworth (el editor Carlos Barral aceptó el manuscrito y después se arrepintió), Puig conoció el éxito masivo con Boquitas Pintadas y el exilio por Buenos Aires Affaire. El reconocimiento mundial ocurriría con El Beso de la Mujer Araña (1976), cuya versión cinematográfica (ver recuadro) puso por fin a Hollywood a sus pies. Murió en México el 22 de julio de 1990. Aún no cumplía 58 años.
Burt Lancaster y Richard Gere
La película que Héctor Babenco hizo a partir de El Beso de la Mujer Araña (1985) obtuvo cuatro nominaciones al Oscar y un premio de la Academia para William Hurt por su interpretación del homosexual Molina, enamorado del guerrillero Valentín (Raúl Julia). Pero ni el filme ni Hurt fueron del gusto de Puig. "La película: una mescolanza, sin la menor sutileza", escribió el novelista. En principio, los protagonistas eran Burt Lancaster y Richard Gere. Este se alejó después de algunos retrasos y Lancaster fue apartado luego de que propusiera un guión con fuertes y reiteradas escenas de sexo. Puig no quería eso. Sabía que se trataba de una película arriesgada por la temática y por ser una producción independiente, y no deseaba espantar al público. Pese a que el producto final no le gustó, fue él quien le enseñó a Sonia Braga los gestos que debía hacer para parecerse a las antiguas divas que él tanto adoraba. El filme terminó por coronar la fama internacional de Puig y colaboró al éxito popular de su novela Cae la Noche Tropical (1988).
Manuel quería hacer música, después películas; después, como guionista fallido, se convirtió en novelista", dice la biógrafa. La actriz brasileña Sonia Braga en la versión cinematográfica de El Beso de la Mujer Araña (1985), dirigida por Héctor Babenco y protagonizada también por William Hurt y Raúl Julia.