Bibliohemerografía comentada de la obra de Juan Rulfo

Profesora Simone Andréa Carvalho da Silva Montoto. Departamento de Letras - Literatura Hispanoamericana y Literatura Española. Faculdades Associadas Teresa D'Avila - FATEA. Sao Paulo, Brasil.

Maestría presentada en agosto de 1999, con el título de: Juan Rulfo através do espelho: 300 páginas de desafio à crítica. Doctorado previsto para su presentación en el primer semestre del 2002, sobre el tema de la muerte en la novela Pedro Páramo.

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Trabajar con textos literarios exige del investigador una disposición que le permita sumergirse en universos y lenguajes laberínticos, en los que transitan y se confunden lógicas y estructuras en espejo: espacios de descubrimientos y de confrontaciones sorprendentes, angustiantes y, no pocas veces, vertiginosos.

Ante lo dicho y lo no dicho (las "entrelíneas", como dice la escritora brasileña Clarice Lispector) de un texto literario, estamos obligados a participar de un extraño y maravilloso rompecabezas y la imagen que construimos, al final, dista, y mucho, de aquella creada por nuestras mentes encallecidas de unívoca racionalidad. Las narraciones del escritor mexicano Juan Rulfo son de esta estirpe palimpséstica: mezcla de inquietud, silencios musicales y musicalizados, asombro en el contacto y en la recreación de lo real, terrones y vidas secas y desesperanzadas, artística y poéticamente descompuestas por medio de un lenguaje crudo y creador, neologista y laberíntico.

Mucho se ha escrito sobre sus narraciones, su figura enigmática y mítica y sobre su silencio literario y personal. Son más de 9,000 páginas -en casi 50 años de crítica- que buscan ofrecer respuestas a los inumerables interrogantes de las poco más de 300 páginas escritas por Juan Rulfo.

Y este trabajo tiene como objetivo ubicar a los lectores rulfianos en los principales temas abordados por la crítica, al presentar una selección de textos sobre el escritor y su obra con una reseña concisa de los mismos. Al
requerir la disposición del lector para llenar las lagunas dejadas por él, en secuencias apenas sugeridas, Rulfo carga sus narraciones con un potencial de efectos que se actualizan en cada nuevo proceso de lectura.

Simone Montoto

1953

"El libro de Juan Rulfo quema las manos", de Edmundo Valadés (México): ésta fue una de las primeras reseñas hechas sobre el libro de cuentos de Juan Rulfo El Llano en llamas. En ella el crítico analiza y es deslumbrado por la riqueza de los personajes rulfianos: "Hay en ellos una ingenua hombría, tan auténtica(...) en su trágica simplicidad que recibe y tolera a la tragedia o la provoca con el expediente de un fatalismo que es al fin su religión..'" y por la compleja constitución estructural y temática de los cuentos, que "...son una lectura que habrá de sacudir al más indiferente, porque en todo ese amargo clima, en esa sombría vida de fatalistas seres, hay también la belleza que implica la revelación, chispazos de poesía, sobria maestría descriptiva y verdades humanas ..."

"Los Libros de última hora. El Llano en llamas, por Juan Rulfo", de Francisco Zendejas (México), reseña del libro de cuentos de Juan Rulfo, El Llano en llamas.. Señala, en esta obra, los elementos de realismo mágico y lo inusitado de su estructura deshilvanada: "...cuentos de un humor tiránico, negro, fantástico, que contienen sin duda los dos elementos: la realidad del campo laborable mexicano, agotado, seco, hecho polvo, y esa sombra que se erige sobre la tierra: una sombra larga, sinuosa, extemporánea, acérrima: el motivo de la poesía "

1954

"Arreola y Rulfo: cuentistas", de Emmanuel Carballo (México): en este texto, el crítico establece un discuro analógico entre el lenguaje y la estructura de los cuentos de Juan Rulfo y de Juan José Arreola. Hace una crítica severa de los investigadores que tanto habían declarado a partir la publicación de El Llano en llamas, porque según Carballo estaban frente a algo que se alejaba de lo que antes se había leído y publicado: "En literatura no debe prevalecer la reducción a lo uno, sino la coexistencia (...). La complejidad enriquece un período, una literatura. La uniformidad, en cambio, arrasa como cualquier moda y como ésta desaparece." Sobre Rulfo y Arreola Carballo dice que "Sus libros son al mismo tiempo que piedra de escándalo (...) fe de aciertos en la que es imprescindible detenerse (...) Arreola es la corrección y la fiesta del lenguaje; Rulfo, la muerte y el triunfo del pueblo." Analiza el lenguaje, la ortografía, las miradas, los paisajes (el espacio) y la temática desarrollada por ambos. Anticipa, aun cuando sea de forma breve, las discusiones que se generalizarán diez años más tarde.

1955

"El Pedro Páramo de Juan Rulfo", de Alí Chumacero (México): esta crítica apareció al ser publicado Pedro Páramo. Chumacero era el gerente editorial del Fondo de Cultura Económica (responsable de la publicación del libro). Su texto expresa un negativismo condescendiente ante la novela de Rulfo, afirmando que "…se advierte, entonces, una desordenada composición que no ayuda a hacer de la novela una unidad (…) Sin núcleo, sin un pasaje central en que concurran los demás, su lectura nos deja a la postre una serie de escenas hiladas solamente por el valor aislado de cada una. Más no olvidemos, en cambio, que se trata de la primera novela de nuestro joven escritor. " Cuando Rulfo le reclama, él responde que no se preocupe; que, al fin de cuentas, el libro no se venderá mucho.

"Realidad y estilo de Juan Rulfo", de Carlos Blanco Aguinaga (México-España): en ese estudio la narrativa de Rulfo es presentada como una prosa cargada de subjetividad contemporánea y de toda la angustia del hombre moderno "...que se siente nacido de la tierra (...) y que quisiera agarrarse a ella mientras todo se desmorona por dentro." No existe una fe exterior en la cual uno puede apoyarse: sólo la violencia y el fatalismo. Blanco Aguinaga examina los cuentos de El Llano en Llamas, analizando algunos elementos de transición de los cuentos hacia la novela rulfiana: "... el mismo fatalismo frente al brutal y al parecer mecánico acontecer exterior; el mismo ensimismamiento y laconismo de los personajes, la misma objetividad narrativa.". Ese artículo (notable y de consulta obligada para los lectores rulfianos de todos los niveles, por ser uno de los primeros en discutir el elemento estructural y el lenguaje presente en los cuentos, en diálogo apasionado con la novela) analiza Pedro Páramo, mostrando como todos los personajes parecen vivir una vida interior independiente de todo lo externo, creando una relación dicotómica y, sólo en aparencia, paradójica. Blanco Aguinaga hace uno de los más completos análisis de la novela de Juan Rulfo, discutiendo cuestiones tales como: el contexto histórico (la Revolución mexicana y la Revuelta cristera), la voz corporizada en los murmullos como uno de los espacios posibles que conforman y deforman las miradas que vienen de la muerte, las intertextualidades y diálogos con la obra de William Faulkner y James Joyce, la estructura partida en dos de la narración, relacionando aspectos temporales y de lenguaje para discutir la relación posible entre realidad y ficción.

"Pedro Páramo o la unción de la gallina", de Archibaldo Burns (México): crítica reiterativa y despectiva. Teje consideraciones similares a las de Alí Chumacero. Dice que "A los personajes les falta estructuración, como arquitectura al relato ", y que Pedro Páramo "... es un conjunto de fragmentos alucinados". Burns fue uno de los primeros críticos en señalar algunas influencias literarias en la obra de Rulfo, tales como las de Faulkner, Joyce y Wolfe.

"Pedro Páramo", de Salvador de la Cruz: este pequeño estudio se ocupa del alboroto levantado por la obra de Rulfo y lo justifica: " ... es que Juan Rulfo acaba de despertar con esta obra el marasmo en que se halla sumida la novela mexicana que hace muchos años, con rarísimas excepciones, se ha anquilosado en la repetición de los mismos temas..." Destaca que Pedro Páramo presenta una estructura que "... es uno de los más logrados aciertos de la moderna literatura mexicana..."

"Un libro de México. Pedro Páramo, por Juan Rulfo", de Renato Molina Enríquez (México): Molina Enríquez enfoca la novela a partir de un punto de vista estructurador, como una recreación poética de las realidades mexicanas previas a la Revolución, asegurando que México encontró en Rulfo un gran novelista, capaz de ocupar "…el lugar que en nuestra literatura ha dejado vacío don Mariano Azuela."

"Donde los sollozos hablan", de Francisco Zendejas (México): Zendejas acomete una pequeña reseña de Pedro Páramo, enfatizando el elemento estructural como la principal vía de acceso a la novela. Critica las reacciones iniciales ante la narrativa rulfiana, a las que llama "incongruentes", y que habrían provocado "...una inexplicable inquina hacia la obra". Discute los elementos temporales y espaciales de la novela, presentados por él como las principales virtudes de la obra. Al final de su texto atribuye la brevedad de Pedro Páramo al hecho de que "Estamos aquí, tal vez, frente al primer caso de novela poética mexicana. Novela poética no adjetivamente, sino como estilo, como forma de expresión... resultando en una novela admirable."

"Pedro Páramo ", de Carlos Fuentes (México): artículo publicado en L'Esprit des Lettres, en el que Fuentes se extiende sobre aquellos aspectos -estructura y lenguaje- por los que la narrativa de Rulfo estaría entre las mejores revelaciones literarias mexicanas: "Rulfo ha comprendido que toda gran visión de la realidad es el producto, no de una copia fiel, sino de la imaginación (...). Con Pedro Páramo, renueva y fecunda la literatura mexicana." Fuentes dice que la emoción en la lectura, perdida después de Azuela y Guzmán, retorna, una vez más, a los dominios de la literatura mexicana con la publicación de la novela de Rulfo.

1956
"Una nueva manera de hacer poesía", de Sergio Fernández (México): Fernández apunta hacia el abismo que separa (hoy, cuarenta años después, irremediablemente mayor) al mexicano y al indígena mexicano, detectable, entre otros aspectos, en la lectura de El Llano en llamas, de Juan Rulfo. Esto ocurre porque, según él, "... se vive con el indio sin convivir con él..." Discute y analiza el espacio, el lenguaje, las relación de los personajes con la tierra y sus silencios poblados de voces, muertes y vidas que se alojan en sus historias, como en los cuentos Macario, El Llano en llamas, Paso del Norte y Luvina.

1957
"Juan Rulfo: La máscara y la voz", de Manuel Durán (España): Durán considera a Rulfo como "... el narrador más maduro, más profundo..." del grupo de escritores que incluiría a Elena Garro, Carlos Fuentes, Juan José Arreola y Rosario Castellanos. Esboza un breve acercamiento a Pedro Páramo frente a las novelas de Mariano Azuela y Martín Luis Guzmán, que tendería, como en éstos, a una recreación del ser del mexiccano "... a la vez violento y sutil." Discute a la vez las influencias recibidas por Rulfo (Agustín Yáñez, James Joyce y William Faulkner), en sus cuentos (sobre todo en El Llano en llamas y en Luvina) y su novela, la soledad y ferocidad de Pedro Páramo y la relación de la novela con la Revolución mexicana. Utiliza El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, como el eje básico de sus consideraciones.

"El terrón de tepetate", de Elena Poniatowska (México): en este artículo se elabora el primer retrato literario de Juan Rulfo, analizándose, si bien brevemente, la estructura de El Llano en llamas y de Pedro Páramo. Presenta a Rulfo como un escritor que surge sin similares aparentes en su valor estético: "Como un peñasco a la mitad del llano, como una de esas grandes piedras que tienen algo de figura humana (...) Juan Rulfo se alza en medio de la joven literatura mexicana, sin compañeros aparentes." Establece un pequeño paralelismo entre el título definitivo de la novela de Rulfo y el original, Los murmullos: "... porque eso es lo que se oye en toda la novela..." Refuerza la imagen construida del escritor como alguien solitario y distante: "Rulfo siempre tiene un aire de poseído (...) anda a diario como sonámbulo, cumpliendo de mala gana los menesteres vulgares de la vida despierta."

1958
"Pedro Páramo inicia en Alemania su viaje por el mundo", de Mariana Frenk (Alemania-México): traductora de La obra de Rulfo al alemán, primer idioma extranjero en que fue publicado Pedro Páramo. Discute, sobre todo, aquellos aspectos relativos a la traducción (declara que tradujo la novela movida por la pasión y por la necesidad de que el público alemán pudiese disfrutar de la que ella llamaba "... una de las mejores obras de la literatura hispanoamericana ") y a la recepción por el público alemán de la narrativa mexicana, ocupándose asimismo de algunos planteamientos en torno al aspecto estructural, tan duramente criticado, de la novela rulfiana.

1959
"Rulfo, Pozas, Valdés: tres aspectos de la vida mexicana", de Alí Chumacero (México): en este texto -desertando de la posición asumida en su artículo de 1955, al ser publicada la novela de Rulfo- el comentarista presenta la obra del escritor como de consulta esencial -por su valor y su rigor estructural (equiparables a los de los escritos de Pozas y Valdés, unánimemente aceptados por los críticos mexicanos)- para los estudiosos y lectores en general.

"Pedro Páramo" de Alfonso Reyes (México): artículo sobre la complejidad de la obra rulfiana, principalmente por la estructura y por el lenguaje (re)creado por el escritor mexicano: "Una valoración estricta de la obra de Rulfo tendrá que ocuparse, necesariamente, del estilo que este escritor ha logrado manejar en forma tan diestra, en su extraña novela Pedro Páramo."

"Breve historia de la novela mexicana", de John S. Brushwood/José Rojas Garcidueñas (EUA/México): libro que presenta una breve relación de la situación de la novela mexicana escrita hasta la fecha de su publicación. Critica severamente la narrativa de Rulfo, en especial Pedro Páramo, en lo tocante a su falta de estructura: "... mi opinión sin duda desconcierta, pero es inevitable consignarla aquí: dejando aparte mi personal repugnancia por ese tipo de literatura sórdida, lo que en Pedro Páramo juzgo más censurable es que la estructura, en puridad de lo más simple, se encuentra deliberadamente desquiciada y confusa (...) Rulfo tomó sus tres líneas a, b y c, las cortó en fragmentos y estos los barajó y colocó arbitrariamente, sin plan ni esquema que organicen el todo."

1960
"Reflexiones peruanas sobre un narrador mexicano", de José María Arguedas (Perú): texto presentado en el más alto estilo poético (característica inherente a los escritos de Arguedas), que analiza la narrativa rulfiana en su especificidad y multiplicidad. Elabora importantes consideraciones sobre la presencia de la Muerte en la vida de los mexicanos y en las líneas y entrelíneas de Pedro Páramo: "...esa jubilosa, casi estentórea y natural forma en que el hombre mexicano celebra la lucha y la muerte; la raíz que nadie podría descubrir de este modo de ser no está explicada por Rulfo, pero ninguno como él nos lleva a su más íntima morada; nos hace tocar casi con las manos, con la punta del corazón, la fuente de que brota."

1961
"Juan Rulfo, nuevo escritor de México", de Ramón Xirau (México): Pedro Páramo tardó más de cinco años para convertirse en una obra leída y releída, analizada y apreciada, y para que su primera edición se pudiera agotar. Xirau afirma en este pequeño texto que Rulfo es dueño de un estilo y de un lenguaje únicos, capaces de revitalizar la literatura mexicana e introducirla en el escenario mundial como algo de valor inestimable. Hace igualmente una "crítica de la crítica" al observar que la mayoría de los estudiosos de Rulfo no estaban preparados para adentrarse en la complejidad de su narrativa.

1964
"La estructura de Pedro Páramo ", de Luis Leal (México-Estados Unidos): cuestiona la imagen de Pedro Páramo como obra sin estructura, inmersa en un horizonte caótico. Afirma que esa imagen es fruto de una lectura superficial, pero que otra más profunda "...revela que, dentro de esa aparente confusión, hay una ingeniosa estructura, bien organizada y con una rígida lógica interna." Hace un recorrido crítico por las dos partes del libro, mostrando la rigurosa y probable estructura interna de la novela de Rulfo, que interpreta como la transformación del caos en un orden paralelo por medio de "... un tono poético, a veces mágico, que Rulfo ha sabido mantener a través de todas sus páginas."

1965
"Juan Rulfo, realismo por medio", de Belkis Cuza Malé (Cuba): este artículo presenta a Rulfo en su múltiple condición de cuentista y novelista, datándolo como marca o eje divisor de las aguas en un universo literario identificado antes de su aparición por un profundo y tedioso marasmo en el que "el orden de las cosas (...) seguía invariable, apresado entre dimensiones cuadradas, sofocado..." Evalúa igualmente el alcance de las traducciones de la obra de Rulfo, acuñada entre elementos modernos y un lenguaje que borda el laconismo.

"Los indicios de Pedro Páramo", de Ricardo Estrada: de acuerdo con el texto de Luis Leal mencionado arriba, Estrada también analiza Pedro Páramo como una novela presidida por un gran orden, marcado por elementos profundamente estructurados sobre una máscara de aparente desorganización y de caos ilusorio. Insiste también en que la novela de Rulfo no es para ser leída, sino releída a través de sus diversas sugestiones, que huyen de lo definitivo. Pedro Páramo es analizado en cuatro aspectos: a) la búsqueda del padre; b) el amor no correspondido de Pedro Páramo por Susana San Juan; c) la venganza de Pedro Páramo por el asesinato de su padre; d) el resentimiento de Pedro Páramo contra el pueblo de Comala. Estudia también ejes como la dimensión telúrica, la atemporalidad, la soledad, la incertidumbre, la lucha por la tierra, el caciquismo, la presencia de la Muerte y los recursos poéticos y lingüísticos.

"El arte de Juan Rulfo", de Hugo Rodríguez Alcalá (Paraguay): éste es un libro que establece una marca en el estudio de los textos rulfianos. Es el primero dedicado enteramente al escritor y, por las importantes consideraciones apuntadas en él, se convierte en referencia y consulta obligadas de los trabajos posteriores. A partir de la publicación de este análisis los estudios sobre Rulfo cambiarán de manera importante, haciéndose más serios y analíticos. Se divide en dos partes: la primera está compuesta por el análisis de cuatro cuentos de El Llano en llamas (El Llano en llamas, No oyes ladrar los perros, En la madrugada y Luvina), y la segunda está destinada a uno de los estudios más completos sobre Pedro Páramo, incluídos su escenario, su estructura, el análisis de los personajes, los posibles temas de la novela y la cuestión (no abordada en ningún otro estudio sobre la obra de Rulfo) de la extensión y la experiencia de los sentidos.

 

Encontrado en: http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/juanrulfo/sehadicho.htm