"Jaime Sabines es el poeta más leído de México y el más querido. Es un hombre que no sólo ha transmitido a través de su poesía el amor en todas sus formas, sino también el desgarramiento del alma y del cuerpo en sus formas más dolorosas y trágicas", dijo la escritora Mónica Mansour al iniciar sus comentarios sobre Algo sobre la muerte del mayor Sabines, con lo cual concluye el ciclo Largo aliento: el poema extenso en México, que organizó el Centro Nacional de Información y Promoción de la Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes en la Casa de la Cultura Jaime Sabines, en San Angel. La lectura correspondiente estuvo a cargo de Alfredo Giles-Díaz.
Mansour señaló que el poema Algo sobre la muerte del mayor Sabines es una intensísima secuencia de dolor en carne viva, doliente, que refiere la muerte del padre del poeta acaecida en 1961 (después enfrentaría la de su madre, doña Luz, en 1966, y la de sus dos hermanos, Juan en 1987 y Jorge en 1993, además de la tía Chofi), y que no le ha permitido olvidar la muerte, como personaje de su obra, ni por un sólo instante.
Por eso, dijo la comentarista, desde muy joven Sabines voltea en sus poemas desconcertado e indignado hacia Dios para tratar de descifrar los misterios y enigmas de lo que llamamos vida. Su largo poema dedicado a su padre es "una búsqueda del sentido del sinsentido y del dolor; un poema descarnado y desgarrador. La obra es una especie de diario en que se narra la historia de un cáncer, la espera y luego la llegada de la muerte, el entierro, el duelo y la ausencia de un ser querido.
El poema sobre el mayor Sabines fue escrito en dos partes, en dos épocas distintas: la primera, más inmediata, de 17 poemas publicados en 1962 --a un año de la muerte del padre del poeta--; y la segunda, de cinco, "escrita con la experiencia de la muerte diaria", dos años y medio después y publicados en 1973.
La mayoría de estos veintidós poemas se inscriben en la forma de verso libre, en que la regularidad del ritmo no se da ni por el metro ni por la rima, sino por otros recursos como la enumeración de afirmaciones y negaciones, los paralelismos sintácticos, y la frecuencia y ubicación de símiles y metáforas, agregó Mónica Mansour.
Consideró que en toda esta obra, la humedad y la sequedad alternan para significar los distintos procesos tanto de la vida como de la muerte; la contraposición o complementariedad de la vida y la muerte hace surgir los cuatro elementos que forman el mundo: aire, tierra, fuego y agua, con sus características correspondientes de calor, frío, sequedad y humedad; también Sabines se pregunta una y otra vez qué sentido tienen la vida y la muerte.
Aclaró que la oposición entre movimiento e inmovilidad es un elemento fundamental en toda la poesía de Jaime Sabines y, por lo general, éstos connotan precisamente la vida y la muerte, respectivamente, al igual que despertar y dormir, andar y reposar. Sin embargo, en Algo sobre la muerte del mayor Sabines estos significados se dan sólo en un primer momento, en el momento de la enfermedad, porque la muerte física cambia las cosas. Así, en esta obra, la creación y la muerte, el tiempo y lo eterno, son ejes esenciales.
Aparentemente, agregó, hay una impotencia total del poeta y de la palabra ante el tiempo, la muerte, la ausencia y el dolor. Más el amor, la ternura y el desgarramiento perpetuados por el poema no sólo mantienen viva la memoria del mayor Sabines, aquel tronco invulnerable, sino que mantienen vivos todos aquellos sentimientos y sensaciones que son la misma naturaleza humana.
Mónica Mansour finalizó diciendo que leer a Jaime Sabines una y otra vez, con su pasión, ternura y dolor, es recordar desde la entraña, una y otra vez, que estamos vivos y "llorando la hermosa vida".
Encontrado en: http://www.cnart.mx/cnca/nuevo/diarias/241097/sabines.html