El Mundo, Lunes, 22 de marzo de 1999

OBITUARIO. JAIME SABINES

Un poeta solitario de la vida honda

LUIS ANTONIO DE VILLENA

En México era hoy -muerto Octavio Paz- el poeta por excelencia. El hombre que bucea en las palabras para extraer su sentido profundo. El que, aparentemente ajeno, habita en la vibración pura. Guadalupe Flores Liera que preparó, en 1994, una Antología poética de Sabines, acaso su libro más propagado fuera de México, escribe: «Sin la poesía de Jaime Sabines la literatura en México definitivamente no sería lo que es».

Jaime Sabines nació en el estado de Chiapas hace 72 años. Estudió sólo bachillerato y vivió de actividades comerciales. Siempre al margen de círculos literarios, Fernández Retamar lo llamó «francotirador de las letras». Empieza con Horal en 1950, un libro novedoso, en el que hay ya poemas muy maduros que marcarán su ruta: «Mi corazón emprende de mi cuerpo a tu cuerpo/ último viaje». Declaraba Jaime Sabines que la poesía habla de la vida y se mete en la vida, desde la escuela al burdel, del hospital al cine. Pero descubre y deslumbra. La señal es de 1951 y Tarumba -otro de sus libros clásicos- de 1956. Vendrán luego Diario Semanario y otros poemas en prosa en 1961 y Yuria en 1967. Sabines considera que la poesía investiga sin presunción, y por eso -teniendo una voz de sensualidad metafísica- no ve fronteras cerradas para el poema. «¿Qué música inaudible es la tristeza?»

En 1972 publica Maltiempo, donde los rasgos biográficos se dan la mano con la necesidad de despertar lo que no se ve o se nota, tarea primordial de la poesía. De 1973 es Algo sobre la muerte del mayor Sabines, el último libro publicado por este alto poeta, que luego sólo recogió sus poemas dispersos varias veces y fue viendo, sin vanidad, premios, traducciones y honores, que incluyen el cortometraje de Claudio Isaac, Algo sobre Jaime Sabines (1980), y discos en la voz del autor. Joan Manuel Serrat ha cantado poemas de Sabines, con Guadalupe Trigo y Pedro Avila, entre otros. José Emilio Pacheco piensa que algunos de sus poemas (poeta silencioso) están «entre los grandes de su lengua y de su siglo». «Apagarse es morir, lento y aprisa,/ tomar la eternidad como a destajo/ y repartir el alma en la ceniza».

Jaime Sabines nació en Tuxtla Gutiérrez (México) el 15 de junio de 1926 y falleció en la Ciudad de México el 19 de marzo de 1999.

Encontrado en: http://www.el-mundo.es/1999/03/22/opinion/22N0034.html