JAIME SABINES
Un poeta de las palabras simples
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Bajo una leve pero persistente lluvia, fueron sepultados los restos del
poeta mexicano Jaime Sabines, fallecido el 19 de marzo a los 72 años, en la
Ciudad de México, víctima de cáncer. El autor que escribió: "qué
salvaje costumbre de enterrar a los muertos, de matarlos, aniquilarlos,
borrarlos de la faz de la Tierra", pidió ser destinado al panteón de sus
padres. La familia Sabines declinó el ofrecimiento del presidente de México,
Ernesto Zedillo, de velarlo en el Palacio Nacional de Bellas Artes, como lo
fueron Frida Kahlo, Octavio Paz y Rufino Tamayo.
Sabines nació en 1926 en Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, se licenció en
Lengua y Literatura Española en la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM). Recibió en 1972 el Premio Xavier Villaurrutia, en 1982, el "As
Sourasky" y en 1983, el Premio Nacional de las Letras. Fue un autor
obsesionado por la soledad, la muerte, el amor y la angustia, algunos de sus críticos
señalaron que la obra de Sabines era una "poesía aparentemente fácil,
hecha de metáforas con elementos cotidianos, que no teme ni las repeticiones ni
las declamaciones escolares". Para otros era "una leyenda viviente, el
poeta realmente popular de México, el que hizo descender la poesía del Olimpo
para sembrarla en la calle".
Sabines también incursionó en la política y fue diputado por Chiapas por el
Partido Revolucionario Institucional (PRI) entre 1976 y 1979 y nuevamente en
1988 por Ciudad de México. En los noventa condenó la insurrección zapatista y
el círculo intelectual no se lo perdonó. Sólo se reconcialiaría con él en
torno a su lecho de muerte.
De sus obras se destacan: Tarumba; Diario semanario y poemas en prosa;
Poemas sueltos; Yuria; Maltiempo y Algo sobre la muerte
del mayor Sabines", traducidos a una docena de idiomas.
Clarín, Domingo 28 de marzo de 1999
Encontrado en: http://www.clarin.com/suplementos/zona/99-03-28/i-00302e.htm