LIBRO
EL LIBRO DE LA SEMANA: ENTREVISTAS A BORGES Y BIOY CASARES
El
periodista y narrador Fernando Sorrentino ofrece en dos
nuevos volúmenes de entrevistas aspectos inéditos de las
personalidades de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares,
esbozados a través de siete conversaciones en la que no
faltan las definiciones políticas, los recuerdos de
infancia y precisiones sobre el sentido de la escritura.
Recién lanzados por Editorial El Ateneo, "Siete conversaciones con Bioy Casares" y "Siete conversaciones con Borges" reproducen con sutileza el resultado de los encuentros del entrevistador con los dos grandes emblemas de la literatura argentina, a quienes interroga con preguntas no siempre indulgentes, "porque la indulgencia se parece al tedio, y el tedio, a la nada".
Las conversaciones con Borges datan de 1969,
varios meses después del primer encuentro fortuito entre
ambos. "Durante siete tardes, el hacedor de ficciones
me precedió, abriendo altas puertas que descubrían
insospechadas escaleras de caracol, por los gratos pasillos
laberínticos de la Biblioteca Nacional, en busca de una
remota salita donde nos interrumpía el teléfono",
recuerda el periodista.
El Borges que habla en este volumen es un señor
cortés y distraído, que no verifica citas, que no vuelve
atrás para corregirse, y que hasta finge tener mala
memoria: no el terso Jorge Luis Borges de la letra impresa,
aquel que calcula y mide cada coma y cada paréntesis.
"Hace 25 años le formulé a Borges las
preguntas que me proponía -como a todo mortal- la alianza
de la curiosidad con el azar. De haberlo entrevistado años
más tarde, mis preguntas, en general, habrían sido más o
menos las mismas, aunque excluyendo las que no fueron de su
interés y agregando otras que podrían desencadenar su
imprevisible fluencia de ideas", señala el autor.
Nacido en Buenos Aires el 8 de noviembre de
1942, Sorrentino ha publicado, entre otras obras,
"Imperios y servidumbres" (1972); "El mejor
de los mundos posibles" (1976), "Sanitarios
centenarios" (1979), "En defensa propia"
(1982), "El rigor de las desdichas" (1994) y
"Costumbres de los muertos" (1996).
"Paradójicamente, los diálogos de un
escritor y de un periodista se parecen menos a un
interrogatorio que a una especie de introspección. Para
quien interroga, puede ser una tarea no exenta de fatiga y
de tedio; para el interrogado, son como una aventura en que
acechan lo secreto y lo imprevisible", apunta Borges
desde el prólogo.
"Fernando Sorrentino conoce mi obra -llamémosla
así- mucho mejor que yo: ello se debe al hecho evidente de
que yo la he escrito una sola vez y él la ha leído muchas,
lo cual la hace menos mía que suya. El es, en suma, uno de
mis inventores más generosos", señala.
Por su parte, el volumen de conversaciones con
Bioy Casares reproduce los intercambios que entrevistador y
entrevistado mantuvieron en 1988, unos veinte años después
del primer encuentro entre ambos.
"El Bioy de este libro es un señor que
conversa, no un señor que escribe; no redacta borradores ni
relee para corregir; puede equivocarse y decir una palabra
por otra; como no es un político, no está a la defensiva,
cuidando los vocablos y tratando de ganar prosélitos o de
convencer", describe Sorrentino.
Así, el autor de "La invención de
Morel" va diciendo lo que le da la gana; olvida el
grabador, se encuentra distendido y matiza su conversación
con pausas, inflexiones, silencios, sonrisas, miradas y
hasta alguna carcajada de vez en cuando.
"Yo percibo a Bioy como un hombre superior
y libre; por eso mismo, de necesidades y de suspicacias; un
hombre que sabe reirse de sí mismo y que relata con una
sonrisa algún episodio en el que no sale del todo bien
parado; un hombre al que no le molesta en absoluto mi opinión
de que tal obra suya tiene tal o cual defecto", comenta
Sorrentino al comienzo de la obra. (Télam).-
Encontrado en: http://orbita.starmedia.com/~enguardia/cultura/noticias/libro.htm