El trujamán
Lunes, 28 de enero de 2002

El malevo Federico

Por Fernando Sorrentino

En 1935 Federico García Lorca publicó sus Seis poemas galegos. El hecho de crear poesía en lengua no materna es poco habitual, pero no carece de antecedentes: por ejemplo, el austríaco (por supuesto, no voy a creerlo checoslovaco) Rilke escribió alguna vez en francés, y el inglés Hopkins, en galés.

Si bien no falta (Carlos Martínez Barbeito) quien afirma que Ernesto Pérez Guerra o Eduardo Blanco Amor corrigieron o reelaboraron los poemas, lo cierto es que el lenguaje poético empleado es típico de Federico.

El caso es que, en fecha reciente, alguien cumplió la insólita tarea de traducir esos seis poemas, no al español, sino al lunfardo. Luis Alposta (nacido en Buenos Aires en 1937) es, desde 1968, miembro de número de la Academia Porteña del Lunfardo y ha publicado libros de investigación y de poesía, amén de la letra de algunos tangos. El libro se titula Lorca en lunfardo. Los Seis poemas galegos en edición bilingüe; apareció en Buenos Aires, en 1996 y con el sello de Ediciones Corregidor.

En su «Prólogo» explica Alposta el criterio empleado:

[…]

El problema surgió en mí cuando tuve que decidir si debía aproximarlo a Lorca a los porteños, cambiando suficientemente sus palabras para hacerlo inteligible, aun a costa de sacrificar el estilo, la belleza y los giros del lenguaje gallego, o si, por el contrario, debía valerme de mi conocimiento del lunfardo para que fuésemos nosotros quienes nos aproximáramos a él.
A mi juicio, esta última es la única forma de hacer que la traducción pueda ser leída en la lengua a la que se traduce, conservando la frescura, la pureza, los giros estilísticos y la originalidad del poeta.
No cabe duda de que esto es lo ideal: elevar al lector para que, cualquiera que sea su idioma, llegue a percibir la belleza del lenguaje en que fue escrito originalmente el poema.

[…]

Como botón de muestra de la traducción-recreación lunfarda, comparamos los trece primeros versos del siguiente romance:

 Cantiga do neno da tenda

Bos Aires ten unha gaita
sobre do Río da Prata
que a toca o vento do norde
coa súa gris boca mollada.
¡Triste Ramón de Sismundi!
Aló, na rúa Esmeralda,
basoira que te basoira
polvo d'estantes e caixas.
Ao longo das rúas infindas
os galegos paseiaban
soñando un val imposíbel
na verde riba da pampa.
¡Triste Ramón de Sismundi!

Canción del muchacho de la tienda

Buenos Aires y una gaita
junto al Río de la Plata,
que llora gaitas ausencias
por su boquilla mojada.
¡Depre Ramón de Sismundi!
Allá, en la yeca Esmeralda,
meta barrer y limpiar
grela de estantes y cajas.
Por calles grises y lungas
el gallegaje alternaba
embolsicando ilusiones
de costalete a la pampa.
¡Depre Ramón de Sismundi!

Un modesto glosario ayudará a comprender ciertos términos.

Gaita (m., f. y a.): ‘gallego’ y, por extensión (debido a la mayoritaria inmigración de ese origen), ‘español’. Depre (a.): apócope de ‘depresión’ (anímica) y, por sentido traslaticio, de ‘deprimido’ (anímicamente). Yeca (f.): calle. Meta (a.) muchísimo; (adv.): incesantemente, sin pausa. Grela (f.): suciedad. Lungo (a.): largo. Costalete (m.): costado.

Encontrado en: http://cvc.cervantes.es/trujaman/anteriores/enero_02/28012002.htm