El trujamán
Martes, 6 de marzo de 2001


Si la vaca no habla, el traductor escribe disparates

Por Fernando Sorrentino

Más de una vez, alguien que se cree gracioso traduce jocosamente la locución latina res non verba como la vaca no habla. Desde luego, todos comprendemos que, aunque como broma la ocurrencia no es demasiado brillante, sólo se trata, al fin y al cabo, de una inocente travesura. Y, como suelen ser las travesuras, no deja de ser un poco infantil.

En The Murders in the Rue Morgue, Edgar Allan Poe escribe:

[…] But in that bitter tirade upon Chantilly, which appeared in yesterday’s ‘Musee,’ the satirist, making some disgraceful allusions to the cobbler’s change of name upon assuming the buskin, quoted a Latin line about which we have often conversed. I mean the line

Perdidit antiquum litera prima sonum.

I had told you that this was in reference to Orion, formerly written Urion; […]

Confieso que no he logrado identificar al autor del verso latino. Pero, ¿cómo traducirlo?

En casa tengo tres traducciones españolas del cuento de Poe:

1) A. Jiménez Orderiz (El crimen de la calle Morgue, y otros cuentos, Biblioteca Mundial Sopena, 1940) no coloca llamada ni, por ende, nota explicativa. Por lo tanto, aquí no tengo nada que opinar.

2) J. Farrán y Mayoral (Narraciones extraordinarias, Biblioteca Básica Salvat, 1969) pone una llamada y, a pie de página (N. del E.), traduce: «Perdió la antigua palabra su primera letra». Aquí me veo obligado a oponerme: lo cierto es que ninguna palabra perdió ninguna letra.

La oración debe comprenderse de la siguiente manera: litera prima es el sujeto; perdidit es el verbo; antiquum sonum es el objeto directo. En consecuencia, la traducción literal (que, en este caso, es también la mejor) sería:

La primera letra ha perdido su antiguo sonido.

O sea que hay en J. Farrán y Mayoral un infortunado e injustificado trastrueque de términos. Pero, por otra parte, si prestamos una pizquita de atención al contexto, vemos que el verso latino was in reference to Orion, formerly written Urion («se refería a Orión, que antes se escribía Urión»), como inequívocamente puntualiza Poe.

Es decir, la primera letra (la U de Urion) ha perdido su antiguo sonido y se ha transformado en O (la O de Orion).

Y ahora ha llegado el momento de ocuparme del tercero de los libros que, en casa, hospedan dicho cuento:

3) La traducción es de Julio Cortázar, y doy por seguro que está maravillosamente realizada. Se halla incluida en el libro Breve antología de cuentos policiales (Buenos Aires, Sudamericana, 1995). La «Selección de textos, biografías y glosarios» fue cumplida por las «Profs. María Inés González y Marcela Grosso», que pertenecen, nada menos, al «Grupo Universitario de Investigación Literaria» .

Amedrentado ante tan prestigiosas palabras, y con un respetuoso temblor en las manos, quise averiguar cómo interpretaban el verso latino entrambas profesoras universitarias. Transcribo escrupulosamente una de las «Notas» de la página 60:

Perdidit antiquum litera prima sonum: Loc. latina. Las antiguas letras perdidas son las primeras.

Traducción, según parece, realizada de acuerdo con el mismo método que dio lugar a la vaca no habla.