Éxodo (II)
Desterrado al país de la ausencia,
transito por un lugar sin horizontes
donde la memoria trama el paisaje y
la esperanza un círculo de pasos.
Gastada la suela de los presentes,
la gramática del pasado nos gobierna.
Detrás queda la estela del futuro.
El paisaje y la esperanza se niegan.
El rastro y la legua son idénticos.
Hormas de libertad sin territorios.
Huellas de patrias en el vacío.
La realidad nos condena al sueño.
Parto. Llego. El horizonte es una línea
en el abismo. Reconozco mis huellas.
Los caminos son sueños en tránsito; los
pasos, grafías de naciones en el aire
(De Sílabas de Arena)
© Antonio Tello