Este juego inaudito de los días


 

Este juego inaudito de los días

ya no puede atraparme en su engranaje.

La estrategia del tejo que se pierde

es el signo de un tiempo sin rescate.

 

Como el niño que elige los reflejos,

coloreo las copas de los árboles,

una casa, las nubes, los caminos,

y modelo las flores de la tarde.

 

Evoco incomprensibles retahílas,

converso con la sombra en las paredes,

camino sin salirme de las rayas.

 

Las estatuas del patio no me miran.

El cielo del dibujo se ha borrado.

Sólo queda la luna de la infancia.

 

Teresa Martín Taffarel. Poemas.