ALGUNOS POEMAS DE LECCIONES DE AUSENCIA
de Teresa Martín Taffarel (Candaya, 2005)
Primer poema
y sucedió que miraba el sol en la llanura
el viento
y allá lejos las nubes
y más lejos el río que se llevaba el asombro de los árboles
y sucedió que sentía pasar las estaciones
y caían los ojos de los puentes en maderos enterrados
ya no se reconocía el balbuceo de las piedras
ni los gritos que brotaban de la tierra
y sucedió que
mientras dormía
me rondaban rumores que decían
escucha cómo te llaman los caminos
escucha las voces que pronuncian tu nombre
escucha el mensaje de la lejanía
recupera los signos
para escribir
la lluvia
el amor
el silencio
y aquel olor a pueblo anochecido
en cada palabra se iba preparando el corazón
y los sentidos
me quedé suspendida en el instante
a recibir el llanto de una estrella
y aprendí que todo se acercaba
para darme su lección de ausencia
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Luz absorta que viene del pasado, y me acerca
unos rostros, un pueblo...
Carlos Mastronardi
I
la tarde nos llegaba hasta los labios
con sabor a campo humedecido
se derrumbó la lluvia sobre el mundo
vimos gestos de luz en los caminos
heridas en los charcos
y crecieron estrellas en los surcos de las manos
las horas que vagaban en los brotes del fuego
se consumían en una salmodia de alusiones
y regresaban voces de lluvias anteriores
hubo un tiempo
en que todos cabíamos en la casa
que albergaba
cadencias de juegos y consejas
y guardaba el secreto de todas las edades
aceite luminoso
oro de miel en los pocillos
el renacido pan
el dulce de membrillo
y esa blancura láctea
que derramaba un aire de sosiego en la mañana
II
el pueblo como un barco aletargado navega pensativo
las calles pobladas de rumores y de andares inciertos
disimulan adioses en reflejos sin luna
la lluvia se siente dueña de todas las palabras
y promete una tregua
cuando llegue el pastor con su rebaño de horas y de sueños
y escampe en las moradas del ocaso
Larroque, agosto de 2003
A Angelita Guastavino / a Lola Vela