Yotuel
Teresa Martín Taffarel
- ¿Cómo es posible que no me entiendas?
Y así era, No le entendía. A veces hablaba con términos claros, en un tono neutro. Otras, elevaba los registros hasta el grito. Cuando no, le daba por prescindir de las cuerdas vocales y hablarle en secreto. Pero no era una cuestión de timbres o de alturas ni siquiera de intensidades, sino de significados que no llegaban a destino. En otras palabras, no había mensaje.
¿Qué hacer entonces? ¿Callarse? ¿Volver a intentarlo? ¿Irse lejos, muy lejos?
- No. No es posible que no me entiendas...- quería convencerse. Pero unos ojos vacíos, una cara inexpresiva, unos gestos de autómata, eran la única respuesta obstinada. Y no había más señales.
Olvidarse de todo y comenzar de nuevo. Aprovechar la alarma del reloj para subir a las cuerdas del tiempo. Esperar que las cosas giraran igual que siempre para verlas como todos las veían. Querer que le entendieran. ¿Y para qué? Para-dialogar-como-es-debido...
Dialogar, hablar con, entenderse, comunicarse. Verbos para designar algo imposible. O, tal vez, posible. Palabra de palabras. ¿Diálogo sin palabras? Sólo inventando un lenguaje nuevo, una palabra inédita. Alerta a los signos. Palabra nueva.
- Es posible que así me entiendas -deseó, dudó, quiso convencerse.
Una palabra que inventaran juntos. Que tuviera un fondo de nada. Que emergiera sin tiempo. Con una gota de alma. Con una célula de miedo. Tu yo, mi tú, su él. Su yo, mi él. Suyo miel. Más lejos, más cerca. Tres yo, tres tú, tres él. Más adentro, muy adentro. En la zona secreta donde brotan las identidades. El yo convincente. El yo anhelante. El yo paciente. Y los primeros indicios actuando a modo de evidencia...
- Acaso ahora me entiendas. Acaso ahora te entienda. En el registro íntimo de una diarquía sin súbditos, de un diálogo sin dos, sin tres, en uno solo. En un diapasón con todas las notas. Entre, por, a través de. Acomodando volátiles suspiros en una relación de ensueños, de cánticos profundos. En un silencio entero que convoca locuras elocuentes. En un silencio de palabras iniciales. En un silencio tuyo. En un silencio mío. En un silencio suyo. Tu yo en mi tú. Tu él en su yo. Tú y yo. El y tú. Yo y él. Tú yo él. Yo tú él. Yotuel... YOTUEL.