Tomás Eloy Martínez:
"El periodista tiene que ser leal al lector"
Carlos Rafael Hidalgo y Freddy Paredes fueron los triunfadores en la categoría Mejor Crónica Noticiosa para Prensa y para Televisión, respectivamente, de la VIII edición del Concurso Nacional de Periodismo Símbolos de Libertad. Su premio fue asistir, del 8 al 11 de mayo de 2001, al Taller "Crónica: un género latinoamericano" organizado por la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano y dictado por Tomás Eloy Martínez, en Buenos Aires.
Carlos Rafael Hidalgo ofrece a los cibernautas de Símbolos de Libertad su testimonio sobre el encuentro, y además, una entrevista al maestro argentino, cuya reproducción nos fue autorizada por Diario Hoy.
Los cuatro días del Taller "Crónica: un género latinoamericano" dirigido por Tomás Eloy Martínez, periodista y escritor argentino, en el Freedom Forum de Buenos Aires, Argentina, fueron suficientes para cultivarme como profesional.
Aunque faltó tiempo para conocer la ciudad, tengo la satisfacción de haber disfrutado al cien por cien la oportunidad que el Grupo ITABSA y Símbolos de Libertad me brindaron para especializarme.
Definir a Tomás Eloy Martínez es describir a un hombre sencillo, sin formalidades en el trato, inteligente y amante de la literatura, herramienta que usa cada vez que siente la necesidad de desentrañar los enigmas que se le presentan. "La crónica es el género de 'máxima expresión' que me apasiona, después de la novela, por supuesto", señala con orgullo cuando le entrevistan.
Los 16 periodistas participantes compartimos amplios criterios y definiciones modernas en cuanto a la crónica noticiosa se refiere. También, se destacó nuestra labor cotidiana como "emisores de la verdad y la libertad de prensa". Los representantes de Ecuador, Colombia, México, Venezuela y Argentina unimos lazos de amistad y confraternidad.
Intercambiamos trabajos periodísticos publicados, analizamos los temas, opinamos y expusimos los recursos literarios utilizados. Además, tratamos asuntos relativos a los problemas sociales de Latinoamérica y los múltiples inconvenientes que se presentan el momento de manejar con objetividad la información.
Luego del Taller, varios colegas y compañeros fuimos invitados por periodistas argentinos para visitar algunos puntos de la ciudad de Buenos Aires, como: Recoleta, Puerto Madero, San Telmo, Av. 9 de Julio (donde está el Obelisco y la Plaza de la Independencia)…. También, conocimos las instalaciones de Diario El Clarín, el principal medio informativo del país.
Buenos Aires es una selva de cemento, llena de tradiciones, hermosa en su arquitectura y costosa para subsistir. Tomar un bus cuesta USD 0,80. Almorzar o cenar en un sencillo restaurante de USD10 a USD 15, y adquirir una camiseta estampada puede costar entre USD 30 y USD 45, en cualquier establecimiento comercial.
Según Tomás Eloy Martínez, la crónica deberá siempre plantear el problema de la verdad (se debe escribir como cada uno piense), jugar con el tiempo (saltos temporales); y lo más importante: la fuerza del texto. 'Hay que agarrar al lector por el cuello', decía él citando a Gabriel García Márquez.
En el último día del Taller se realizó una lectura final de los textos de cada periodista. Finalmente, a las 18:00 se llevó a cabo una corta evaluación práctica (crónica) que debía contener los elementos básicos explicados previamente.
Entre fotos, abrazos y despedidas terminaron cuatro días de aprendizaje elemental en cuanto a crónica y a novela se refiere; oportunidad que, a mi criterio, se debe aprovechar como profesional. Y más aún si el maestro de ceremonia es un personaje de transcendencia internacional, como Tomás Eloy Martínez.
¿Escritor o Periodista?
(Hojea el libro La Novela de Perón) Empecé siendo escritor y luego fui periodista. Sólo con el tiempo comprendí que ambas ocupaciones son vertientes de una misma cosa. La actitud que uno narra es la misma y la herramienta, el lenguaje, es la misma. La diferencia reside en el lector.
En el periodismo, el periodista tiene que ser leal al lector y no engañarlo.
¿En la literatura?
Ahí, en cambio, el escritor tiene que ser fiel a sí mismo. Me desesperaba cómo hacer para conciliar esos dos tipos de fidelidades. Entonces encontré una forma de literatura en la cual lo central es ser fiel a mí mismo, mientras que finjo ser fiel al lector, advirtiéndole que no confie en mí.
¿Argentina es un país democrático donde la libertad de prensa no es del todo libre?
Actualmente, sí hay libertad de prensa. Cualquiera puede decir o escribir lo que quiera. Lo que pasa es que el ejercicio de esa libertad puede tener consecuencias graves, inclusive puede llegarse a pagar con la vida, como el caso del periodista Cabezas. El problema es que las raíces autoritarias no se borran con diez años de democracia…
¿Por qué entonces abandonó su país?
La Argentina es el país que amo, es mi hogar, el país cuyo lenguaje entiendo mejor. Es como una gran placenta, cuyo líquido amniótico, cuyo oxígeno me impregna, me envuelve y me hace ser otro, me saca de mí mismo. Además, una vez que uno vivió afuera es difícil volver debido a las condiciones propias del país. La Argentina es un país que expulsa. De sus 72 años de vida, San Martín sólo vivió 11 años en la Argentina. Todas las grandes figuras del siglo XIX se mueren fuera del país: Echeverría, Rosas, Sarmiento, Mansilla, y los dos grandes escritores del siglo XX, Cortázar y Borges, mueren afuera. En La Argentina es muy difícil ser quien uno es.
En América Latina y en su país, ¿la corrupción es un fenómeno más político que cultural o viceversa?
La corrupción existió siempre en todo el mundo y también en la Argentina. Pero hora es desvergonzada. A los corruptos ya no les preocupa exhibir los frutos de su corrupción. Se desesperan por aparecer en las revistas.
Creo que la corrupción era más paciente, una corrupción del 10 por ciento. Ahora es mucho más codiciosa.
¿Qué impacto ha tenido la revolución de los medios de comunicación sobre la literatura?
Nada puede reemplazar a la literatura, como nada sustituye a la prensa escrita. La prensa escrita puede cambiar de forma, pero uno necesita que la prensa escrita le confirme lo que ve en la televisión o lo que oye en la radio. Por alguna razón, los grandes consumidores del periodismo deportivo son aquellos que han visto los partidos los domingos.
¿Cómo debe ser el nuevo periodismo?
Indiscutiblemente, objetivo. En prensa escrita de lectura debe ser rápida.
La crónica es un discurso representativo que depende de las circunstancias. En el reportaje la voluntad narrativa se pone en escena. En los géneros se debe añadir hibridez en el texto (su norma es el eje de la lectura), efecto central (pausas, guiones) y fidelidad con el lector en lo que pretende informar. Para la crónica, los elementos principales incluyen un comienzo que resuma la historia, diez a quince líneas para el inicio (postergación y suspenso); definición de los protagonistas, hilo narrativo y un final (de diez a quince líneas, a elección del escritor) relacionado con el comienzo de la crónica.
LA FICHA
Tomás Eloy Martínez, 65 años, argentino, periodista y escritor. Casado con Susana Rotker, venezolana. Ha escrito varios libros considerados bet seller internacional: Santa Evita, La novela de Perón, Lugar común la muerte.
Periodista de La Gazeta desde los 18 años de edad, crítico de cine de La Nación, Jefe de Redacción de la revista Primera Plana y luego director de Panorama.
Es catedrático de literatura y dirige el Programa de Estudios Latinoamericanos en Rutgers University of New Yersey.
Encontrado en: http://www.simbolosdelibertad.com/sdl/01-revista/01-art/11-tomaseloy.html