Mario Vargas LlosaSi fuera venezolano yo votaría por el No a la Constitución
Jesús Valente
"Yo votaría resueltamente en contra de la Constitución. La Constitución me parece que es excesivamente intervensionista, excesivamente prolija y detallista, lo que siempre es imperfecto para el funcionamiento de una Constitución y además porque la Constitución contiene, en germen, peligro para cosas que para mí son sagradas como la libertad de expresión. La idea de una información que deba ajustarse a cierto molde de veracidad y oportunidad, desde mi punto de vista abre las puertas para la censura, para la limitación del libre pensamiento y de la crítica. De tal manera que si tuviera que pronunciarme, yo me pronunciaría con quienes están por el No".
Quien así lo afirmó fue el escritor Mario Vargas Llosa al ser consultado acerca de cómo votaría de ser venezolano y tener que pronunciarse con relación al proyecto Constitucional elaborado por la Asamblea Nacional Constituyente el próximo 15 de diciembre. Vargas Llosa se encuentra en Venezuela como invitado especial al Seminario Internacional Corrupción y Estado de Derecho, organizado por Cedice.
Soy peruano
Vargas Llosa quiso ante todo responder al presidente Hugo Chávez, quien en su programa radial lo llamó ex peruano por haber éste renunciado a la nacionalidad de origen para hacerse europeo, específicamente español. "Yo soy un ciudadano peruano, aquí está mi pasaporte (lo muestra) jamás he renunciado a la nacionalidad peruana". Explicó que, efectivamente también posee la nacionalidad española la cual adquirió haciendo uso de un tratado de doble nacionalidad firmado en el siglo XIX entre ambos países, debido a que los "militares felones" instaurados autoritariamente en su nación luego de haber destruido la democracia, lo amenazaron con retirarle la nacionalidad.
"Yo estoy muy agradecido al gobierno español por haberme concedido a mí y a mi familia esa doble nacionalidad que hace de nosotros, además de peruanos, españoles, y que desde entonces nos protege del desafuero que pretendieron cometer conmigo quienes destruyeron la democracia peruana, gentes intolerantes para la crítica y que creen como suelen creer siempre los hombres autoritarios que un ciudadano puede ser nacionalizado o desnacionalizado en razón de la fuerza".
Opino porque me preocupa
A la consulta sobre la afirmación del presidente Chávez de que se inmiscuye en asuntos de interés estrictamente nacional, Vargas Llosa se confesó gran admirador de Simón Bolívar, y por tanto actuaba como él, en el sentido de actuar y opinar en función de unas convicciones y de unos valores.
"Opino sobre lo que ocurre en Venezuela como opino sobre lo que ocurre en Colombia, Ecuador, Perú, en España y en el mundo, haciendo uso de un derecho que está en la raíz misma de la libertad, el derecho de expresar opiniones y críticas en función de unas ciertas ideas. Yo he expresado mi preocupación por hechos políticos que están ocurriendo en Venezuela desde el cariño y la solidaridad con un país en el que tengo muchos amigos y al que estoy enormemente agradecido porque el Premio Rómulo Gallegos, el cual no puedo olvidar, fue para mi un espaldarazo extraordinario en mi vida de escritor. Yo soy un periodista, soy un escritor, soy un intelectual que expresa su pensamiento con absoluta libertad y creo que para la expresión del pensamiento no hay ni puede haber fronteras, si las hubiera desaparecería la libertad en nombre de un nacionalismo estrecho y que acabaría con toda forma de discrepancia y de crítica".
"Esta es la tierra de Bolívar, es la tierra de donde salieron los ejércitos a darle la libertad a América Latina, a entrometerse en los asuntos de otros países, en buena hora para el Perú, para Colombia, para Bolivia, para Ecuador. Que bien esos venezolanos que rompieron las fronteras y fueron a luchar por libertad de nuestros países. Bolívar era un peruano, un colombiano, un ecuatoriano, un boliviano y un español en un principio. Esa es la visión que deberíamos tener presente. Esa visión de nacionalismo es una visión estrecha totalmente superada hoy día por los acontecimientos".
El escritor, ya pasado algún tiempo de esto, manifiesta que él ni nadie puede negarle al presidente Chávez legitimidad, pero advierte la sensación que se observa en Venezuela de resquebrajamiento de ésta por mucha imperfección que haya tenido en los últimos 40 años, tiene que preocupar a todos los Latinoamericanos.
"Con mucha sorpresa veo que el presidente Chávez, elegido democráticamente, elogia a Fidel Castro, compara la revolución de Venezuela a la revolución cubana. Una revolución que no puede ser modelo absolutamente para nadie que crea en la democracia, o, simplemente, en el sentido común (...) Esa es la preocupación que yo he expresado y que es perfectamente legítima y que, por otra parte, comparten muchos amigos venezolanos".
"Cuando un ‘intelectual analfabeta’ dice ciertas cosas, éstas pueden gustarle a unos y a otros no, pero cuando el presidente de una República de la importancia que tiene Venezuela en el contexto Latinoamericano dice algo, eso que dice tiene un efecto muy concreto en los hechos de la historia y de la sociedad".
Cree que es necesario precisar si las acciones a seguir en el país son las que pregona Chávez en Washington o en La Habana.
No le gustan las críticas
Considera que al presidente Chávez no le gustan las críticas, puesto que de no ser así, no hubiera reaccionado de la manera que lo hizo a raíz del su artículo de opinión. "No hubiera reaccionado de esa manera tan airada e iracunda si realmente tuviera una actitud tolerante respecto a la crítica. Me imagino que la carrera militar no es la mejor formación para la tolerancia, el diálogo, la discrepancia, la coexistencia en libertad, y entonces ese temperamento intolerante lo lleva a decir esas truculencias. En fin, que me llame intelectual analfabeta (...) Yo estoy acostumbrado a la crítica, eso impide que uno se vuelva vanidoso (...) Ojalá la crítica sea siempre respetada en Venezuela y todos los venezolanos puedan hablar con la libertad con la que habla el presidente Chávez".
Cuidado con las castas militares
Refirió como ejemplo del imperio de las castas de militares felones a su país, que en 1992, luego de 12 años de una democracia que empezaba a resucitar después de la dictadura militar (1968-80), la democracia desapareció nuevamente en manos de un presidente que había sido legítimamente elegido, por una conspiración fraguada en la sombra por militares felones, es decir, traidores a su Constitución. Se trata del Capitán Vladimiro Montesinos, quien ejerce "una verdadera hegemonía política en el Perú" y que sirve de base tras para la posible perpetuación de Alberto Fujimori en el poder, luego de un fraude que denunció, se está fraguando en su país. En tal sentido alertó a los venezolanos a estar atentos a la instauración de castas militares en el país.
Siempre hay esperanza en democracia
Reiteró su preocupación por el estado de cosas que amenaza las democracias de América Latina. "¿Es ese el modelo de dictaduras del siglo XXI que va a vivir América Latina? ¿Cómo no me va a angustiar esa perspectiva? Como peruano, como Latinoamericano esa es la razón por la que yo estoy en esta batalla en contra de las dictaduras y en defensa de las democracias que tenemos, porque por imperfectas que sean, por mediocres que sea sus gobernantes, por corruptas que sean, una democracia siempre permite la esperanza, siempre permite unos mecanismos para, desde dentro de esa legalidad maltratada y atropellada, regenerarla y aprovechar las enormes posibilidades que un sistema de legalidad y de libertad abre a un país".
Sin dejar de reconocer los males de nuestros sistemas y el estado de deterioro de los partidos políticos y la corrupción, alertó sobre el peligro que significa querer llegar a soluciones a través del autoritarismo. "Es como querer curar un dolor de cabeza con la guillotina".
De cualquier manera no cae en el juego de quienes le increpan no haber criticado con igual énfasis a las democracias imperfectas de los últimos tiempos, para lo cual remitió a los múltiples artículos que ha escrito a lo largo de estos años.
"Yo he criticado muchas veces a los gobiernos democráticos en Venezuela por sus imperfecciones, sobre todo por la corrupción. Yo tengo decenas o centenares de artículos donde estos temas los he tratado innumerables veces y citando muchas veces el caso de Venezuela, porque Venezuela, gracias a los recursos extraordinarios de que dotó a este país la naturaleza, debería tener hoy día uno de los niveles más altos del mundo, y si no los tiene es por deficiencia o imperfección de sus gobiernos".
"No hay que permitir que la lucha contra la corrupción se transforme en una lucha contra la libertad".
Esfuerzo de lucidez
Mario Vargas Llosa indica que se debe hacer un esfuerzo de lucidez en nuestros países para no caer en el error de buscar soluciones a los problemas que la mayoría de las veces son peores que esos mismos problemas. En América Latina se suele creer estas salidas de fuerzas pueden ayudar a salir de la crisis, todo debido a un problema de desinformación e incultura, advirtió.
"El subdesarrollo, es eso, ignorancia y desinformación, no sólo pobreza, marginación, explotación y abuso a los derechos humanos (...) Por eso es que en nuestros países a veces los dictadores son populares, pero sólo temporalmente, a la larga todos los dictadores, sin excepción resultan impopulares".
Eso, sí, no quiero polemizar con Chávez
De cualquier manera quiso dejar claro que no está en su ánimo polemizar con el presidente Chávez, pero expresó que internacionalmente se sigue muy de cerca la figura del Primer Mandatario por la importancia que tiene nuestro país para el resto del mundo. "Entonces si el presidente Chávez replica de una manera muy airada a un intelectual, eso rebota a todas partes del mundo".