Juan Villoro presenta sus ‘Efectos personales’

Manuel Ramos
De El País

BARCELONA, España. -Juan Villoro (México D.F., 1956) revela en su primer libro de ensayo, Efectos personales (Anagrama), “su ``biografía más íntima”.

El escritor presentó el pasado lunes en Barcelona esta obra “-con efecto infeccioso al transmitir el placer de la lectura- que analiza la obra de 13 autores que marcan su vida como lector, en la que relativiza el peso del realismo mágico en la literatura latinoamericana y que defiende él misterio de la traducción”.

Juan Villoro encontró en varios redactores jefes ``las “musas furibundas” para iniciarse en la publicación de la no ficción. Una serie de encargos en los que debía analizar la obra de autores hispanoamericanos marcó el inicio de Efectos personales, cuaderno de bitácora del viaje de un escritor que lee ficciones.

El mexicano razona sus pasiones en este libro donde estudia la obra de narradores iberoamericanos y europeos que se constituyen como sus señas de identidad.

Efectos personales, que obtuvo el premio Matzatlán, se estructura como un ``libro compuesto de dos movimientos y un interludio.

El primero de estos movimientos tiene a Juan Rulfo, Augusto Monterroso, Roberto Arlt, Sergio Pitol, Valle-Inclán y Carlos Fuentes como centro de estudio. Villoro pasa en el segundo a la literatura europea de Arthur Schnitzler, Vladimir Nabokov, Italo Calvino, Burroughs y Bernhard.

La bisagra entre una parte y otra son dos ensayos en los que se estudia cómo viaja la literatura hispanoamericana y cómo viajan otras literaturas a nuestra lengua.

Identidad americana

Es precisamente en este interludio donde el ensayo se carga de subjetivismo.

“El escritor renuncia aquí al parque temático de lo folclórico y del tópico en el que Europa convierte la identidad de América Latina, una utopía del atraso para el europeo”, dijo el autor.

El peligro de esta obsesión por ver el exotismo radica, según el escritor, en que los americanos y su cultura pierden su propia personalidad para adaptarse a las exigencias del exterior. “La literatura mexicana empieza a verse como objeto de exportación y crea una realidad que es la que quiere el extranjero”.

La colección de ensayos, ni eruditos ni académicos, todos para el autor con un carácter subjetivo y también apasionado, quiere llevar a los lectores a revisar o descubrir los libros de los que él habla.

Ensayos híbridos, estudio y crónicas. Las fronteras del escritor no tienen que responder a la frontera física a la que pertenece: geografía de la imaginación. Ahora escribe una novela sobre México, la lección del desarraigo es la capacidad de mirar lo propio con ojos nuevos.


La Prensa, Panamá, 19-09-2001

Encontrado en: http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2001/09/19/hoy/revista/264568.html