ABC.es cultural. 26.01.2002

El aliño indumentario de Villoro

Arturo García Ramos

Muy a menudo el creador adquiere el disfraz del lector para observar el punto de vista contrario, imaginarse como lector, y así explicar sus principios estéticos. Leemos en Efectos personales esta cita de Nabokov: «Entre todos los personajes que crea un gran artista, los mejores son sus lectores». En este caso, el hipócrita, el semejante no es otro que Juan Villoro, que como lector satisfecho comparte la eternidad de los sueños de los escritores que elige.

Las tres partes que componen Efectos personales nos hablan de un escritor que ha forjado su tradición hispánica en las lecturas de Roberto Arlt, Monterroso, Rulfo, Pitol, Fuentes, Valle-Inclán; de su ya madura personalidad como escritor que proclama algunas directrices sobre su arte y una sólida formación intelectual que deriva de su especial trato con la lengua y la literatura alemanas. Evidencia que una de las señas distintivas de su generación es la influencia que ejercen en su obra escritores de lengua inglesa, alemana o francesa: Nabokov, Calvino, Bernhard, Bourroughs, Schnitzler, Stevenson. Éste es su aliño indumentario.

Un escritor brillante

A pesar de su juventud ya no es una promesa. Villoro es un brillante escritor. Amplitud de lecturas, vínculos sorprendentes entre los libros que analiza y los que ha leído, son algunas de las virtudes de estos ensayos que dibujan el negativo de la poética que el escritor practica en su obra narrativa, al tiempo que arrojan nueva luz sobre los autores seleccionados.

Después de señalar que Rimbaud cifraba su poética en la ausencia, apunta que la inconclusión es el rasgo predominante en Rulfo. También subraya ese hecho en Monterroso, de quien destaca lo inacabado, que provechosamente obliga al lector a completar sus cuentos.

Entre los elogios que prodiga, el que define a Rossi sirve para él mismo: «Alguien que nació en Florencia, creció en Buenos Aires y vive en México». Es esta condición mexicana la que define a ambos, entendida como punto final de un pasaje múltiple, internacional.

También destaca de Rossi su amenidad conversacional, su pasión por hablar de forma libérrima acerca de cualquier tema. Esa misma espontaneidad revela el principio que mantiene actual la obra de Arlt, de quien destaca la búsqueda de un personaje que no tiene nada de modélico, o ese otro al que se refiere al hablar de Pitol: el que «no es el héroe que encarna un destino ejemplar». La mayor parte de los escritores que elige caben en esa definición.

Estructura abierta, indagación formal que toma riesgos expresivos, perspectiva de la realidad distanciada e irónica, multiculturalidad, son algunos de los rasgos que caracterizan a Villoro. Su particular museo de escritores tiene también el valor de una declaración de principios estéticos que podríamos resumir diciendo que el arte tiene la condición de lo inefable y la obra literaria no debe rendir cuentas más que a lo puramente artístico.

Encontrado en: http://www.abc.es/cultural/semanal/semana/fijas/libros/escaparate_019.asp