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La constante reedición de
diarios clásicos, desde los de Franz Kafka a El oficio de
vivir, de Cesare Pavese, así como la aparición de nuevos
volúmenes pertenecientes a este género literario escritos por
autores españoles, han acabado provocando la ilusión de un boom
que goza de no pocos lectores y cultivadores. No obstante, un
grupo de escritores invitados en El Puerto de Santa María (Cádiz)
cuestionan este supuesto éxito en el simposio El diario como
forma narrativa, noveno organizado por la Fundación Luis
Goytisolo. Tras la inauguración del pasado miércoles, que
corrió a cargo del novelista Luis Mateo Díez, ayer llegaba el
turno del mexicano Juan Villoro, quien recientemente ha editado
en España su colección de ensayos Efectos personales. 'No
estoy seguro de que haya un boom en sentido literario',
afirma Villoro. 'Lo que hay es mayor libertad para publicar
papeles privados, y mayor generosidad por parte del público
para leerlos', agrega Villoro.
'Podemos decir que el discurso
de la franqueza, o de lo que asumimos como franqueza, tiene
formas más libres de expresión en nuestros diarios. Pero al
mismo tiempo, la sobreexposición de intimidades en la prensa
rosa y en la cultura del cotilleo hace que se estime de otro
modo el valor del secreto y de la discreción', dice el autor de
El disparo de argón y La casa pierde.
'El principal desafío del
diarista', añade Villoro, 'es eminentemente literario. No tanto
por una voluntad de estilo -que el diario no necesita- sino por
la manera oblicua, singular, de mirar al mundo desde una soledad
elegida'.
Otro de los invitados a estas
jornadas, el barcelonés Enrique Vila-Matas, explicó que 'en
España existe una tradición diarista: Moratín y Jovellanos,
Pla, Dalí, Rosa Chacel... Por tanto, se está hablando de una
novedad falsa'. El autor de Suicidios ejemplares y El
viaje vertical aseguró estar trabajando en 'el diario de
ficción', en el que pone 'en cuestión es la sinceridad del
diarista'. 'Hasta Pavese empezó un diario personal y acabó
preocupándose de la estructura literaria', dijo Vila-Matas.
El escritor también tuvo críticas
para algunos compañeros inscritos en la inercia diarista
actual. 'La mayoría confunde vida literaria con literatura.
Cuando esto ocurre, sus libros quedan invalidados como diario',
sentenció. Por su parte, Vila-Matas anunció estar trabajando
actualmente en un diario muy heterodoxo por la estructura.
La única baja del día fue la
del crítico de EL PAÍS Rafael Conte, quien tenía pensado
ofrecer una disertación acerca de La privatización de la
narrativa. Completaron el programa el editor Basilio
Baltasar, quien presentó el libro titulado Sobre Luis
Goytisolo, así como la presentación de las actas del
congreso del pasado año, que estuvo dedicado a las relaciones
entre novela y ensayo.
Quejas de
Carmen Calvo
Por otra parte, la consejera de Cultura, Carmen Calvo, firmó
ayer un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de El
Puerto y la Fundación Luis Goytisolo para la financiación de
un proyecto de obra que regulará la reforma del palacio
portuense de los marqueses de Villareal y Purullena, informa Francisco
José Román. Una vez rehabilitado el inmueble, construido
en 1742, será sede de la Fundación Luis Goytisolo. El proyecto
de obra tendrá un coste de 27 millones y persigue un
tratamiento integral del edificio, que en la actualidad se
encuentra en estado de ruina.
La consejera reconoció su
malestar por la escasa atención que las entidades privadas de
Andalucía prestan a la practica del mecenazgo. Calvo explicó
que 'mientras que es practica común en otras comunidades, en
Andalucía, la casi totalidad de las inversiones en materia de
cultura cuelgan de la percha de la Junta'. Calvo anunció
asimismo un ambicioso programa de actos en la segunda mitad del
próximo año para conmemorar el centenario de Rafael Alberti.
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